LA IMPORTANCIA DEL DEPORTE PARA LA SALUD Y LA CALIDAD DE VIDA

Practicar deporte y hacer ejercicio físico mejoran tu salud física y mental.

Llevar una alimentación saludable es la mejor herramienta para luchar contra las enfermedades ya que nutrimos nuestro cuerpo dándole aquello que necesita para su correcto funcionamiento.

Pero para gozar de una buena salud, no basta con esto.

Para comenzar vamos a definir qué es la actividad física.


“cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que exija gasto de energía”.


La actividad física abarca, por lo tanto, el ejercicio pero también otras actividades que implican movimiento corporal como el trabajo, las tareas domésticas, actividades de ocio…

No debemos confundir la actividad física con el ejercicio ya que éste es una actividad física planificada, estructurada, repetitiva y realizada con un objetivo de mejora o de mantenimiento de la condición física.

Aquí sí hablaríamos de la práctica de los diferentes deportes, sea cual sea el nivel de exigencia que implique cada uno de ellos.


Por lo tanto un ejercicio físico puede ser correr, montar en bici, hacer pilates, yoga, zumba, baile, aquagym, ejercicio de fuerza, pesas, hipertrofia…


Por lo tanto lo ideal sería llevar una vida activa realizando actividades físicas de manera habitual: ir andando al trabajo, olvidarse del ascensor y subir por las escaleras, practicar deporte o ejercicio…

Mucha gente piensa que los beneficios del deporte son sobretodo a nivel estético: adelgazar, tonificar, ganar masa muscular…

Sin embargo, los beneficios van mucho más allá de la simple “fachada” que nos representa.

La actividad física y el ejercicio tienen repercusiones a nivel físico (interno y externo) y a nivel emocional y social. Vamos a ver algunas de ellas.

¿Cuáles son los beneficios a nivel físico?

Lo primero en lo que pensamos es justamente en adelgazar, tonificar, eliminar celulitis, ganar masa muscular…

Efectivamente, la realización de deporte ayuda a equilibrar el peso, a perder grasa, a fortalecer los músculos, a ganar fuerza, elasticidad o resistencia.

Pero todo esto lo conseguimos gracias a una serie de cambios o procesos que ocurren en nuestro organismo.

Al practicar ejercicio, el organismo sufre una serie de adaptaciones que previenen o retrasan la aparición de ciertas enfermedades.

Por ejemplo a nivel cardiobascular el ejercicio favorece una mayor eficiencia cardiaca (fortalecimiento del corazón), una reducción de la presión arterial, una mejora del funcionamiento venoso y una reducción de formación de coágulos.

También se produce una mejora y aumento del metabolismo (porque hay más músculo que alimentar) de modo que habrá una mayor quema de grasas, una disminución de colesterol, una mejor toleración de la glucosa…


El deporte mejora también la respuesta inmunológica (aumenta las defensas), favorece la regulación del tránsito intestinal, fortalece las estructuras (huesos, tendones, ligamentos y cartílagos)…


Al sudar eliminamos toxinas, lo que hace que se produzca una desintoxicación de nuestro cuerpo.

Nuestras células reciben más oxígeno por lo que se se mejoran nuestros tejidos.

A nivel externo esto se ve reflejado en un mejor aspecto de nuestra piel.

Todas estas adaptaciones internas hacen que tu cuerpo se encuentre bien y sano tanto por dentro como por fuera.

¿Cuáles son los beneficios a nivel emocional?

Los efectos del deporte en la salud mental suelen pasar desapercibidos en un primer momento, sin embargo, son tan importantes o más que los beneficios a nivel físico.

Si practicas deporte de forma regular sabrás de qué beneficios hablo: reducción del estrés, sensación de bienestar, mejora la autoestima, nos pone de buen humor, mejora el estado de ánimo…

Efectivamente el ejercicio libera endorfinas, unas sustancias químicas que crean sensación de bienestar y alegría. La liberación de endorfinas mejora, por lo tanto, el estado anímico aliviando también el estrés y la ansiedad.  

Así mismo, la realización de actividad física hace que nuestra autopercepción mejore.

Se produce una mejora en la percepción de la propia imagen, sintiéndonos más atractivos.

De este modo, aumenta la autoestima y la confianza en uno mismo.

Además si realizamos deporte con otras personas o asistimos a un gimnasio, las relaciones sociales también se ven reforzadas porque la práctica del ejercicio supone un punto de encuentro, intercambio y disfrute con otras personas.

La práctica de deporte es especialmente aconsejable a las personas que sufren depresión o que estéan pasando momentos difíciles ya que el deporte ayuda a desconectar, relajar y mejorar nuestro estado de ánimo.

Como ves, realizar ejercicio y llevar una vida activa tiene un gran número de efectos positivos en la salud.

Probablemente ya estabas al corriente de estos beneficios pero se sincero ¿estás practicando ejercicio físico o llevas una vida activa de forma habitual?…

Desde aquí te animo a que te pongas las zapatillas de deporte y salgas a hacer lo que más te guste: bailar, correr, patinar, practicar judo…

Deja la pereza a un lado, aprovecha cualquier momento, sé constante y verás que practicar ejercicio de forma regular no es un suplicio sino un placer con el cual mejorarás tu calidad de vida.

Ganarás en salud y en felicidad.