Mi motivación….

Buenos días como siempre posteamos unos buenos días lleno de positivismo y motivación y me pregunto……

¿Qué hace que te levantes por las mañanas? ¿Qué te motiva a seguir adelante? ¿Por qué y para qué? ¿Para quién?

Son preguntas que todos los días debemos preguntarnos y darles respuesta, al fin y al cabo somos nosotros los protagonistas de nuestra vida y sin un «sentido» que motive nuestro día a día, sin un propósito, difícilmente seremos felices.

La motivación es la energía que nos impulsa a seguir, a levantarse cuando caemos y a aprender de los errores.

Sin emoción y motivación, difícilmente lograremos aquellos propósitos con los que soñamos

Hoy nos cuestionaremos sobre los propósitos de vida, sobre el qué hago para motivarme todos los días, lo que me ilusiona y hace más cercano nuestro sueño.

Recuerda que la motivación no llega caída del cielo, se tiene que trabajar todos los días y en tiempo presente.

El deporte me aporta energía y claridad de ideas al margen del bienestar y la buena forma física.

Diría que forma parte de mi identidad. Es algo con lo que disfruto y me siento libre.

De una u otra forma ha configurado mi forma de entender la vida. Es difícil que pase un día sin hacer alguna rutina de entrenamiento.

El deporte desarrolla nuestras capacidades físicas pero también emocionales y genera un espíritu de superación ante la vida.

Todo ello es transferible al día a día de las personas. En este sentido sí que se puede considerar como metáfora.

Hay muchas similitudes entre situaciones deportivas y situaciones de vida.

– “Afán de superación”, “esfuerzo y sacrificio”, “voluntad de mejora”… no parece que sean expresiones o conceptos muy en boga en la sociedad actual…

¿Crees realmente que hay otros valores o estímulos que puedan sustituir al éxito honesto o a la conciencia tranquila?

Cuando aportamos lo mejor de nosotros, superamos las dificultades que surgen, y logramos el éxito, surge una paz interior y sensación de conciencia tranquila que creo es insustituible.

Cuando alcanzamos el “éxito”, pero por dentro se nos revuelven las tripas, algo no marcha bien.

Tal vez no hemos sido honestos o sinceros o aparezcan la trampa o el engaño.

Esto genera malestar interior. Esto no es éxito verdadero.

Si educamos a un niño en el valor del esfuerzo, desarrollará un espíritu de superación, de querer mejorar, sobre todo en lo que les gusta, con lo que disfruta. Y ahí hemos de poner el foco.

Podemos ayudarles a definir desafíos o retos que puedan lograr por sí solos. Hay que darles autonomía adaptada a su edad y desarrollo.

Conseguir el objetivo genera mucha confianza y fuerza para el siguiente. Estamos educando la actitud de superación desde la honestidad y el esfuerzo propio, sin tener que recurrir a picarescas o trampas.

La actitud de esfuerzo para un éxito honesto se convierte en un valor para la persona y le aporta serenidad y claridad en su vida.

– Muchas veces esperamos que nos motiven desde fuera, que “alguien” cree los escenarios adecuados para que afrontemos nuestros sueños o ilusiones propios ¿dónde crees que están las claves de la auto motivación?

Los ánimos de las personas que nos rodean y los premios que recibimos ayudan a nuestra motivación. Pero la clave está en las recompensas internas y autogeneradas que la propia actividad produce, porque nos gusta, porque disfrutamos con ella. Ahí está la motivación intrínseca o auto motivación.

Es hacer las cosas por el puro placer de hacerlas, por el interés que generan. Estimula el aprendizaje y la creatividad.

A partir de unos valores claros de vida (para qué hacemos las cosas), surgen sueños y objetivos que energizan la auto motivación. Volcar nuestra energía en ellos hace que el tiempo pase volando.

Las claves de la automotivación están en:

– Mantener cada día la curiosidad por aprender, jugar, tocar, descubrir cosas nuevas.

– Decidir hacer algo porque realmente me gusta no porque nos lo imponen.

Hay que volverse un poco niño.

También hay que conocer y creer en las propias competencias, valorar lo buenos que somos en nuestras tareas. Y querer avanzar ¡siempre!

Niveles elevados de motivación intrínseca o auto motivación facilitan los aprendizajes posteriores, y además reducen la ansiedad y el estrés.

El deporte me ha llevado a marcar objetivos exigentes. Y los he tenido presentes en los entrenamientos, cada día es afán de superación y a mi edad 53 años voy alcanzando objetivos poco a poco.

Pero siempre intento disfrutar, dar prioridad a mis sensaciones y experiencias por encima del resultado final.

Creo que esta es la clave para mantener la práctica deportiva mucho tiempo.

Me ha tocado superar días muy duros, situaciones extremas que me han llevado al límite mi resistencia física y mental.

Esto te hace valorar las cosas sencillas donde muchas veces está la clave de la felicidad

Mi motivación extra han sido estas pequeñas cosas del día a día.

A partir de conectar con uno mismo se generan sueños y objetivos alcanzables pero con un punto de desafío, eso me gusta me apasiona y me levanto todos los días con la motivación del desafío

Tanto el deportista, como la mujer trabajadora-madre-esposa, el ejecutivo estresado o cualquiera puede iniciar un camino de desarrollo de su automotivación que le hará crecer en diferentes ámbitos de su vida.

El deporte puede ser un camino, pero no el único, hay muchas maneras de platearse la vida…..

 – Resiliencia: “capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos”;

¿Cómo podemos acercar éste término a nuestros hijos, a la gente más joven, a nuestros adolescentes, sin “agobiarles”?

Con el ejemplo nuestro así que a trabajar para ello……

Un saludo