LA IDEALIZACIÓN DUELE

“No hay ilusión más ingenua que la de creer que se puede vivir sin ilusiones, ni fe más ingenua que la de creer que se puede pensar sin fe. —e. zuleta—“

Hay algo que está bien claro en todo lo que sufrimos es que nuestra IMAGINACION ES TREMENDAMENTE ACTIVA y sufrimos, no por algo COHERENTE muchas veces provocamos sufrimiento a nuestro alrededor por una IDEALIZACION de la vida y de las relaciones que deseamos.


LA IDEALIZACIÓN ES UN PROCESO QUE FUNCIONA POR MEDIO DE IMÁGENES TOMADAS DE NUESTRAS EXPERIENCIAS PASADAS, PERO AISLADAS DE UN TODO Y DE UNA CONTINUIDAD. 


Tomamos trozos de la realidad vivida y les damos un sentido absoluto, como si allí estuviera la esencia, la totalidad de un momento o la experiencia absoluta de una relación.


NOS GUSTA PENSAR QUE AQUELLO A LO QUE ENTREGAMOS NUESTRA CONFIANZA Y NUESTRA VULNERABILIDAD NO NOS VA A DECEPCIONAR NUNCA.


Y para poder arriesgarlo todo, investimos a la otra parte de unas cualidades en las que apoyamos nuestra esperanza de que las cosas irán bien.

Proyectamos nuestros deseos y nuestros planes idealizando un final feliz… o infeliz.

 


PORQUE SEGÚN NUESTRO ESTADO DE ÁNIMO O NUESTRO CARÁCTER, EL FIN QUE IMAGINAMOS PUEDE SER PLACENTERO O POR EL CONTRARIO MÁS CERCANO AL FATALISMO, A LA PREMONICIÓN DEL FRACASO, DE QUE EL OTRO NOS VA A ENGAÑAR, DE QUE NO VA A DURAR, DE QUE NO LO LOGRAREMOS.


De cualquier manera, al idealizar un fin ya sea satisfactorio o no, lo que ideamos es el resultado, pero no los medios que nos llevan a éste, es decir que no contamos con el proceso.

Cuando IMAGINAMOS un logro, una satisfacción o un reconocimiento, nos vemos en el momento del disfrute, pero no en el tiempo que le precede con su lucha, su espera o su desesperación.

Si nos damos cuenta somos NUESTROS PROPIOS VERDUGOS generamos dolor exagerando ciertas situaciones sacándolas FUERA DE SU CONTEXTO ORIGINAL.

Y donde mas IDEALIZAMOS y donde mas SUFRIMOS es en nuestra parte SENTIMENTAL

La IMAGINACION juega un rol tan importante en nuestras vidas, en las adhesiones a grupos y a colectivos con fines políticos, profesionales, filosóficos o religiosos.

IMAGINAMOS que todo va a ir bien y así funciona la mente y más vale comprenderla que juzgarla, porque a veces la IDEALIZACIÓN nos pone en aprietos cuando se queda anclada en el inconsciente, mientras domina ciertas circunstancias de nuestra vida.

IDEALIZAMOS a los demás sobrevalorando sus virtudes sin pasarlas por ningún asomo de relatividad.


Y CUANDO NO SOMOS CAPACES DE TOMAR LAS RIENDAS DE ESTAS COSAS, NOS VOLVEMOS HIPERSENSIBLES A TODO LO QUE PUEDA DAÑAR LA IMAGEN QUE TRATAMOS DE PRODUCIR Y LA DIFICULTAD ESTÁ EN QUE ACABAMOS DEPENDIENDO ABSOLUTAMENTE DE LA IDEA QUE SE HACEN LAS OTRAS PERSONAS SOBRE NOSOTROS Y DE SU APROBACIÓN.


Cuando la ciega aprobación se convierte en una necesidad vital, los amigos serán exclusivamente aquellos que cumplen con esta expectativa y los que no, representan una amenaza por su actitud de diferenciación, cuestionamiento o crítica.


AQUÍ COBRA INMENSO VALOR EL FAMOSO DICHO “SI NO ESTÁS CONMIGO, ESTÁS CONTRA MI.”


Y esto ocurre a partir de NUESTROS MIEDOS DISFRAZADOS de DEMANDAS DE LEALTAD INCONDICIONAL Y COMPULSIVA, se llega a neutralizar el peligro EXCLUYENDO O INCLUSO NEGANDO A QUIENES NO SIGUEN LAS PAUTAS MARCADAS.

Así se acalla con relativa facilidad la evidencia de que lo que se cree con tanta pasión no es válido para todo el mundo.

IDEALIZAMOS y, como mecanismo de defensa, funciona para contener las esperanzas de que las cosas nos vayan bien esta vez.

Y no sirve de mucho pretender no idealizar.

Difícilmente podremos llevar a cabo un proyecto vital o iniciar una relación amorosa pensando fríamente en los dolores de cabeza que nos va a suponer. Pero…

Tomar consciencia nos da la oportunidad de comprender, o al menos de relativizar nuestras percepciones para mantener una parcela de libertad dentro de nuestros límites como seres humanos, complejos y multidimensionales

 


Nota: Para la realización de este escrito me he basado en el ensayo: “Idealización en la vida personal y colectiva”. Autor: Estanislao Zuleta. Ed. Procultura, 1985. Bogotá.


 

Un pensamiento en “LA IDEALIZACIÓN DUELE

Los comentarios están cerrados.