CÓMO HACER UN SMOOTHIE VERDE PARA PERDER PESO

Batido verde
Los batidos verdes son un alimento quemagrasa ideal, ya que son ricos en nutrientes, están cargados de fibra y son bajos en grasa.

Sin embargo, hacer un batido de pérdida de peso es casi un arte.

Los siguientes siete consejos te ayudarán a seguir el camino correcto para conseguir el peso que deseas:

1- Evita el uso de productos lácteos (leche y yogur) en tus smoothies.

Puedes obtener suficiente calcio de otras frutas y hortalizas, por lo que no es necesario añadir leche o yogur.

Los productos lácteos contienen un exceso de grasa, hormonas y otros aditivos que pueden sabotear nuestros esfuerzos para perder peso.

Usa 2 ó 3 tazas de hojas verdes de diente de león o col rizada, junto con naranjas, kiwi, higos y una cucharada de semillas de chía para hacer un batido que contiene más calcio que un vaso de leche.

2- Limita la cantidad de grasa a añadir a tu batido.

Esto incluye las grasas saludables como el coco y el aguacate.

El exceso de grasa y fruta en el mismo batido puede causar gases e hinchazón.

También puede interferir con la capacidad del cuerpo para utilizar los carbohidratos de las frutas y podría causar aumento de peso.

Siempre se recomienda limitar la grasa en el batido a no más de una cucharada de semillas de lino o chía o, a lo sumo, aguacate (1/8).

La clave para un smoothie de pérdida de peso eficaz está en que son bajos en grasas y altos en hidratos de carbono.

3- Trata de no usar edulcorantes o usar el mínimo posible.

El azúcar está procesado y dificulta tu capacidad para perder peso. Los plátanos maduros u otra fruta dulce y madura endulzará tus batidos sin presentar un problema para la pérdida de peso.

El jarabe de agave, el azúcar de mesa, la miel y otros azúcares concentrados convertirían tu smoothie saludable en una bomba de azúcar.

Si es absolutamente necesario añadir un edulcorante, intenta añadir dátiles, sin embargo, vete reduciendo la cantidad poco a poco, ya que los dátiles, aunque muy sanos, son un alimento con azúcares concentrados, por lo que va en contra de tu objetivo.

4- Evita el uso de zumos de frutas comprados o leches vegetales.

Estas bebidas son procesadas y están llenas de azúcares añadidos y de conservantes.

Si quieres añadir zumos de frutas a tu smoothie, exprime el jugo de cítricos frescos o haz tú misma la leche de almendras en casa. Es muy fácil de hacer.

5- Evita los alimentos enlatados o envasados.

Las frutas frescas, vegetales y verduras de hojas verdes están llenos de fibra, son naturalmente ricos en agua y están llenos de micronutrientes que aumentan el metabolismo.

Si, por ahorrar dinero, utilizas verduras congeladas, mejor cómpralas tú mismo en grandes cantidades y congélalas en casa.

Evita las frutas en conserva ya que son nutricionalmente muy inferiores a la fruta fresca y, además, a menudo se sumergen en jarabe de azúcar.

6- Reduce al mínimo la cantidad de polvo de tus smoothies.

Está bien añadir cáñamo o polvo de proteína de arroz que te puede ayudar a perder peso, pero, ten en cuenta que a estos polvos se les ha eliminado el agua, por lo que ya no son un alimento completo.

Es mejor centrarse en el uso de alimentos enteros para bajar de peso y evitar los caros suplementos presentados como superalimentos.

7- No confíes sólo en los batidos verdes para perder peso. Los smoothies verdes son sin duda una gran ayuda para la pérdida de peso, pero es también necesario un cambio a largo plazo en el estilo de vida y en la dieta.

No pienses en los smoothies verdes como en “la dieta del smoothie”, sino más bien como parte de una vida sana.

Haz ejercicio y disfruta de una dieta basada en vegetales para mantener tu peso y tu salud.


Smoothie verde
Todas las frutas y verduras son estupendas para añadirlas a un smoothie verde para perder peso, pero hay algunos que destacan entre los demás: los alimentos que son bajos en calorías y altos en fibra, ya que dan un fuerte impulso a la pérdida de peso.

Algunos de los mejores ingredientes son el pomelo, la calabaza (tendrá más sabor a calabaza si está ligeramente cocida y enfriada, que cruda), la col rizada, las manzanas con piel, los arándanos, las granadas, las semillas de chía, frambuesas, peras con piel, fresas, plátanos, naranjas, brócoli, apio, pepino, zanahoria y todas las verduras de hoja verde.