EL ALCOHOL DAÑA EL ORGANISMO

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Brindis por aquí, brindis por allá y así vamos bebiendo de todo, ¿pero realmente tenemos conciencia del daño que provoca el alcohol en nuestro organismo?.

El alcohol es una sustancia que afecta ampliamente a todo el organismo.
Es una «droga dura», que se consume con toda inocuidad, porque forma parte de nuestra cultura.

La iniciación en el consumo de alcohol, se realiza cada vez a edades más tempranas (botellones, fiestas, cumpleaños, etc.).

Es la droga de la que más se abusa y la que más problemas sociales causa (está implicado en más de la mitad de accidentes de tráfico por conducir ebrio y muertes accidentales laborales, malos tratos, problemas de salud, alcoholismo, etc.).

Crea una rápida dependencia y provoca severos trastornos físicos y psíquicos.

El consumo de alcohol esta causado por factores socio-ambientales, factores psicológicos y factores biológicos.

Cuando ingerimos alcohol este se absorbe rápidamente por la mucosa gastrointestinal, donde se absorbe entre el 20 y el 30 % del alcohol ingerido.

El resto se absorbe prácticamente en su totalidad en el intestino delgado, fundamentalmente en el duodeno y yeyuno.

De aquí pasa al torrente sanguíneo por simple difusión pasiva.

Esta concentración de alcohol en sangre aumenta rápidamente tras la absorción, alcanzándose en esta los niveles máximos entre los 20 y los 120 minutos.

El alcohol no está expuesto a ningún proceso de digestión, en la sangre el alcohol es metabolizado (descompuesto para ser eliminado o aprovechado por el organismo) mediante el proceso de oxidación.

Es decir, se fusiona con el oxígeno y se descompone de modo que sus elementos básicos abandonan el cuerpo de forma de bióxido de carbono y agua.

El primer lugar de oxidación es el hígado el cual descompone aproximadamente el 50 % del alcohol ingerido en una hora, entre el 80 y el 95 % de alcohol se metaboliza allí, el resto permanece en el torrente sanguíneo hasta ser eliminado lentamente sin transformar a través del pulmón y los riñones (es decir se expulsa a través del aparato respiratorio y la orina).

El nivel de alcohol depende de la cantidad consumida, del peso, estado del hígado, presencia de comida…

Dependiendo de la cantidad que se tome de alcohol, y si la concentración de alcohol en sangre excede ciertos niveles, este interfiere con los procesos mentales superiores de modo que la percepción visual es distorsionada, la coordinación motora, el balance, el lenguaje y la visión sufren también fuertes deterioros.

Popularmente se cree que el alcohol incrementa la excitación, pero en realidad deprime muchos centros cerebrales.

Es un depresor del SNC que adormece progresivamente el funcionamiento de los centros cerebrales superiores, produciendo desinhibición conductual y emocional.

Aunque la gente crea que el alcohol ayuda en las relaciones sociales, en realidad, el primer efecto de euforia que se produce al consumirlo se debe a que el alcohol adormece primero la parte del cerebro que tiene que ver con el autocontrol.

Sus efectos sobre el Sistema Nervioso Central producen liberación de inhibiciones, dificultad para hablar y andar, conducta agresiva, y a partir de 200 mg de alcohol por cada 100 cc de sangre se llega a la borrachera, con periodos de sueño, mareos, vértigos, confusión y delirio.

Si se sobrepasan los 350-500 mg/100cc., se produce coma etílico y muerte por parálisis de los centros respiratorios cerebrales. La disminución de glucosa produce síntomas como cansancio, mareo, temblores, visión borrosa e incluso pérdida de consciencia si las cantidades de alcohol son elevadas.

Alcohol y embarazo:

Si está embarazada, sepa que no hay dosis segura de alcohol durante el embarazo. Lo que se recomienda es la abstinencia hasta la finalización de la lactancia por consecuencias irreparables. Está demostrado que el alcohol atraviesa la barrera placentaria, por lo tanto alcanza al feto e igualmente a la espermatogénesis. Los niños con síndrome alcohólico fetal ( SAF), presentan una deficiencia del crecimiento prenatal y postnatal…

Trastornos orgánicos asociados al consumo de alcohol (órganos lesionados y patologías):

Corazón: Miocardiopatía alcohólica, arritmias, cardiopatía isquémica, hipertensión arterial, accidentes cardiovasculare.

Aparato digestivo: Rágades bucales, glositis, carcinoma de labio, lengua, cavidad orofaríngea, hipertrófia paratiroidea, gingivitis, esofagitis y varices esofágicas, carcinoma de esófago, gastritis, cáncer de esófago, pancreatitis, hígado graso, hepatitis, cirrosis, cáncer de hígado, síndrome de malabsorción con deficiencias vitamínicas, diarrea y malnutrición (deficiencias nutricionales).

Trastornos sangre: Macrocitosis, Anemia Megaloblástica, Sideroblástica y hemolítica, alteración plaquetaria.

Trastorno osteomuscular: osteoporosis, alteraciones articulares, reumatismos de partes blandas, miopatía aguda y crónica.

Trastornos metabólicos: alteraciones en la metabolización de los lípidos, proteínas, hidratos y minerales.

Trastornos endocrinos: atrofia testicular, feminización por aumento de estrógenos, amenorrea ( en la mujer ).

Infecciones: neumonía, tuberculosis, hepatitis, meningitis, infecciones cutáneas, VIH, enfermedades venéreas, endocarditis infecciosa, peritonitis bacteriana espontánea.

Cancer: orofaríngeo, laríngeo, esofágico,estómago, hígado, páncreas, cardias, recto, colon, mama.

Trastornos del sistema nervioso de forma crónica o aguda: delirio, intoxicación, trastorno amnésico, encefalopatías, demencia alcohólica, pelagra crónica, etc.

 

Efectos del alcohol según la concentración en sangre ( gramos por 100 ml):

0,1 gr/dl efecto leve, ligero cambio de sentimientos.

0,25 gr/dl alteración del humor, euforia, aumento de la sociabilidad, locuacidad, incoordinaciones, dificultad de concentración, efecto ansiolítico, relajación, etc.

0,50 gr/dl aumenta el tiempo de reacción, mala coordinación, ligera inhibición, el individuo puede aparecer normal y no bajo la influencia del alcohol.

1 gr/dl disartria, diplopía, ataxia, nistagmus, hipotensión, hipotermia, somnolencia, vocalización torpe, etc.

2 gr/dl confusión, reducción de la actividad mental, inestabilidad emocional, nauseas y vómitos. 3 gr/dl alteración en la marcha estupor e inicio del coma, cambios vasculares periféricos (piel fria, hipotensión, taquicardia ).

4 gr/dl anestesia profunda, Coma.

5-6 gr/dl gran depresión respiratoria, posible muerte por parada cardio-respiratoria.

Una vez absorbido el alcohol los efectos, según la cantidad, pasan por:

1. Fase prodrómica (0,25 gr./l -0,3 gr./l) Cuando el individuo percibe un cambio en su estado mental. Determinados tests psicomotores y aptitud revelan ALTERACIONES que afectan la percepción de los sentidos y una disminución de los reflejos.

2. Exitación (0,3 gr. / 1,5 gr./l) Perdida de la inhibición y perdida del autocontrol con parálisis progresiva de los procesos mentales más complejos. Este es el primer estado que puede comportar cambios de personalidad.

3. Incoordinación (1,5 gr. /l – 3 gr./l) : Temblor, confusión mental, incoordinación motriz: generalmente, la persona acaba durmiéndose.

4. Coma y muerte (+3 gr./l).

Las bebidas alcohólicas contienen etanol (alcohol etílico) y se clasifican en dos grupos, bebidas fermentadas y bebidas destiladas.

Las bebidas fermentadas proceden de la fermentación de azúcares contenidos en diferentes frutas (uvas, manzanas, etc.).

Entre las bebidas producidas por fermentación alcohólica tenemos (vino, cerveza, sidras, sake, etc.) en las que el contenido en alcohol oscila entre 4º y 18º, no superando los 20 grados.

Y las bebidas producidas por destilación resultan de la depuración de las bebidas fermentadas para obtener mayores concentraciones de alcohol, se tratan de bebidas como (licores, whisky, vodka, la ginebra, ron, aguardientes, etc.)

Estas últimas contienen un grado alcohólico más elevado por lo que provocan daños en nuestra salud, oscilan entre 40º y 50º.

Bebidas alcohólicas: grados y ml. de alcohol por l:

Cerveza, sidra 4-8º 40-80 ml;

vino 12-15º 120-150 ml;

vinos quinados y vermouth 15-18º 150-180 ml;

vinos olorosos 20-28º 200-280 ml;

anís, ron, coñac, vodka 40-45º 400-450 ml;

alcohol Melisa, ginebra, whisky 50º 500 ml. 

El mecanismo reforzador es variado, unos beben para olvidar y relajarse y otros para excitarse.

Los efectos del alcohol dependen de diversos factores:

Edad, el peso, el sexo (por factores fisiológicos, la tolerancia femenina es, en general, menor que la masculina), la cantidad y rapidez de ingesta, la ingestión simultánea de comida, la combinación con bebidas carbónicas.

Entre los efectos psicológicos, que varían en función de la dosis ingerida tenemos: desinhibición, euforia, relajación, aumento de la sociabilidad, dificultades para hablar, dificultad para asociar ideas y descoordinación motora.

Y entre los riesgos psicológicos, además de una intensa dependencia psicológica, sentida como necesidad apremiante de beber alcohol, el abuso regular puede provocar: pérdida de memoria, dificultades cognitivas y demencia alcohólica, Deliriums Tremens, etc.

Y como hemos visto los riesgos orgánicos del abuso crónico del alcohol está relacionado con diversos problemas de salud: gastritis, úlcera gastroduodenal, cirrosis hepática y cardiopatías, menor capacidad sexual, etc.

El alcohol provoca dependencia psicológica, tolerancia, adicción física y síndrome de abstinencia residual. Si tiene problemas con el alcohol no dude en ponerse en las manos de Centros de Desintoxicación de Alcohólicos, el alcoholismo es una enfermedad tratable.

En caso de notar a una persona con inconsciencia, falta de respuesta a estímulos externos temblores, sudoración, náuseas, ansiedad y depresión hasta alucinaciones, fiebre y convulsiones son índices de una sobredosis de alcohol, ante esto acuda de inmediato al medico o centro hospitalario para ser tratado por intoxicación etílica y si el paciente está grave e inconsciente lo que hay que hacer es llamar a los servicios de emergencias rápidamente y mientras tanto colocar al intoxicado en el suelo de lateral para que no se trague el vómito.

el alcohol daña el organismo hay que beber con moderaciónbeber alcohol con moderación

El 31 de diciembre «Nochevieja» es el día del año que más recaídas registra por alcohol y drogas. Además, después de las fiestas de Navidad, se producen las incidencias más graves en personas con trastornos de la conducta adictiva.
En Navidad, en Carnavales, en Semana Santa y en el mes agosto es cuando más recaídas se suelen producir.
La Navidad es una época en la cual los excesos están permitidos socialmente, pero no sólo para las personas que tienen adicciones (es tiempo de alegría, encuentros, cenas y fiestas; de abundancia de bebidas alcohólicas de todo tipo y donde el ambiente nos incita a beber en exceso y a convertimos en potenciales víctimas).
Cualquier persona en general compra más, se gasta más dinero comprando, suele comer más, juega más, suele beber más alcohol, etc.
La gente ya no pueda concebir estas fiestas sin ingerir alcohol.
El 15 por ciento de los españoles consume alcohol en forma de «atracones» (cinco o más bebidas alcohólicas en un periodo corto de tiempo).
Este patrón de consumo de riesgo se considera peligroso porque si uno ingiere varias bebidas alcohólicas en poco tiempo tiene un elevado riesgo de que sufra accidentes por el hecho de que la coordinación de sus movimientos está gravemente alterada y los reflejos disminuidos.
Esta forma de beber conlleva que se produzcan mayor número de accidentes de tráfico y cambios de personalidad, conductas violentas, que tienen que ver con la violencia interpersonal o con los autolesiones y suicidios cuando la violencia se lanza contra uno mismo.
En muchos de estos actos violentos detrás está el consumo de alcohol.

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