Navidad

 

¿Qué conseguimos con los excesos navideños?

¿Por qué las celebraciones de Navidad es sinónimo de locura y no de cordura, de excesos de todo tipo y no de equilibrio?

¿Por qué el ser humano es dado al desequilibrio a todos los niveles?

Porque nuestra mente asume conductas asociadas al placer, por lo tanto asociamos las festividades con “COMIDA, ALCOHOL, FIESTA, SEXO, DROGAS”

Y evidentemente como en los meses de vacaciones hay excesos de todo tipo, Diciembre se asocia con , familia, regalos, pero sobretodo con excesos.

Excesos de comida, alcohol, de fiesta, desvelos, de gastos y a un pensamiento muy peculiar: «como ya es el último mes del año… a disfrutar de la vida».

Este pensamiento de excesos nos lleva a plantearnos nuestros «propósitos de año nuevo», así logramos no sentirnos tan mal y seguir con los excesos sin remordimiento.

Aquí en España la fiesta se prolonga hasta el 6 de Enero que son la festividad más importante de los Reyes Magos, después del día 6 de Enero vemos una afluencia muy grande en los centro de Dietas, nutricionistas hacen su caja y los gimnasios se llenan.

Pero el problema aquí es que a causa del sentimiento de culpa que experimentamos en diciembre, logramos lo que nos propusimos pero solamente durante un periodo muy corto de tiempo, lo cual genera aún más culpa.

La culpa es una emoción que se siente después de un acto que para la misma persona no es admisible y va en contra de sus propios valores y principios.

El problema de la culpa es que muchas veces provoca que reaccionemos de forma excesiva y arbitraria, lo que hace que esa reacción no sea duradera y sólo sirva para aliviar esa sensación tan incómoda.

Un ejemplo es el exceso de comida; cuántas veces hemos dicho «mañana empiezo la dieta» sólo porque ese día nos extralimitamos con la comida y, en realidad, actuamos así para no sentir culpa al respecto.

Diciembre es un mes que, debido a nuestras tradiciones como las cenas de empresas, la salidas con amigos y familia, se presta más para los excesos.

Estos excesos nos hacen sentir que estamos perdiendo el control, que la comida, el alcohol o los gastos, se nos vienen encima, y ahí es cuando la culpa se vuelve abrumadora.

El problema con la culpa es también que ésta nos empieza a controlar y sólo reaccionamos haciendo cosas muy drásticas, para dejar de sentirla.

Al no encontrar la medida justa e ir de un extremo a otro, caemos de vuelta en este círculo vicioso en el que nos sentimos atrapados.

Algunas recomendaciones para evitar este círculo vicioso en diciembre, son:

  • Contempla los planes que tienes en la semana o en el día.

Si sabes que tienes una cena navideña pronto, cuida tu alimentación antes (no después), así lograras disfrutar la comida, sin enfermarte o sentirte culpable por haber comido más de la cuenta.

  • El alcohol y la fiesta no tienen por qué ir de la mano.

Puedes tomar sin excederte (pero lo mejor y mi consejo es no tomar, porque al tomar uno ingiere una cantidad de calorías vacías que no hace nada bien a nuestro organismo y pocas personas son capaces de controlar la manera en la que toman, lo que produce un descontrol total); y eso no significa que no vas a disfrutar el evento; inclusive, disfrutarás más de la compañía de tus seres queridos.

  • Haz un presupuesto y una lista de regalos.

A veces queremos darle a nuestros amigos y familiares los mejores regalos que existen, pero esto hace que tengamos deudas que seguiremos pagando el próximo año, lo que hace que nuestra economía se vea afectada y empieces con problemas el nuevo año.

  • Compra lo que puedas con lo que tengas.

Esto no quiere decir que el regalo va a ser malo o no va a expresar lo que sientes por ellos.

Piensa en tu lista de amigos y familiares, en las personalidades de cada uno de ellos y en qué te gustaría regalarles que exprese lo que sientes por ellos y lo que opinas de ellos. Así lograrás dar un regalo original, personalizado y dentro de tu presupuesto.

  • Recuerda que ningún exceso es bueno.

Si te sientes mal, analiza cuál es la razón, encuentra el motivo y soluciónalo. Aunque a veces esto implique contactar con sentimientos y emociones que no son muy gratos, a largo plazo es mejor que posponerlo.