Nutrición inteligente y Enzimas

La nutrición inteligente y las enzimas, como proceso biológico responde a criterios fisiológicos, y tomando como referencia esos procesos que ocurren dentro de nuestro cuerpo la Dietética propone y diseña modelos de alimentación con base científica.

Productos Milagro

Hasta aquí todo lógico, ¿no? Es responsable pensar que si vamos a tomar decisiones en materia de salud, y que si se van a enviar un mensaje de la población, este debe estar respaldado por una evidencia científica.

Aún así, parece ser que hay personas empeñadas en desandar, en lastrar, en frenar, en estorbar y en confundir los conocimientos y avances que se han hecho en materia de ciencia y salud:

El movimiento antivacunas amenaza con rescatar enfermedades casi erradicadas, nuestros medios públicos hablan de alimentación Yin-Yang, nuestro gobierno invita al uso de medicinas alternativas basadas en el naturismo, y se autorizan nuevos productos homeopáticos para su comercialización.

Con este panorama estamos más cerca de desempolvar los libros de Medicina Hipocrática, que de buscar nuevos avances científicos.

En este sentido, la alimentación sufre su especial lacra: productos milagro, quimifobia, publicidad engañosa… por si fuera poco los mensajes de salud se desvirtúan, y no todos los profesionales remamos en el mismo sentido.

Enfoquemos dos palabras como “vida” y “consciencia” que tienen mucho significado para nuestra mente pero poco en la puesta práctica.

Una alimentació sana podria definirse asi:

“Una alimentación que utiliza alimentos enteros libres de cocción que contienen enzimas. Cuando se cocinan los alimentos a más de 44º C de temperatura se destruyen sus enzimas y se pierden más del 80% de los nutrientes que necesita nuestro cuerpo. Las enzimas son importantes porque ayudan al proceso digestivo y a la absorción de los nutrientes que necesita nuestro cuerpo para alimentarse correctamente. Si consumes alimentos con un nivel bajo de enzimas (cocidos), tu cuerpo no aprovechará los nutrientes de dichos alimentos. Por lo tanto, no nos estaremos nutriendo correctamente. Esto causa toxicidad en nuestro organismo, y una continua necesidad de comer y comer.”

Profundizemos en la definición:

Alimentos que contienen enzimas“ Todos los alimentos contienen enzimas, las propias del alimento, cuando tomas leche, huevo, carne, lechuga, estás ingiriendo las enzimas que hay dentro de las células de ese alimento. Es cierto que las enzimas se desactivan (se destruyen) al calentar alimentos, de hecho esta realidad es muy usada en tecnología alimentaria, donde se mide la presencia y actividad de enzimas para el control de procesos (por ejemplo, en la leche se mide la Peroxidasa para comprobar si ha sido bien esterilizada).

Pero el hecho de desactivar las enzimas no tiene por qué ser malo por poner un ejemplo: sobre los huevos crudos, desactivar las enzimas es conveniente para impedir que actúen como antinutrientes, ya que muchas de ellas tienen esta acción defensiva en los alimentos.

Las enzimas ayudan en el proceso digestivo“ Correcto, pero no las enzimas de los alimentos, sino tus propias enzimas, las que genera tu pancreas y tu hígado. Tu lipasa, tu amilasa, tus proteasas son las que ayudan a digerir los alimentos, no las enzimas que hay dentro de un tomate crudo.

Si consumes alimentos con un nivel bajo de enzimas (fritos o cocidos) tu cuerpo no aprovechará los nutrientes“: Aquí mezclan dos cosas, por un lado la cocción del alimento, y por el otro la presencia de enzimas. Al calentar un alimento es cierto que destruimos algunos nutrientes, en especial vitaminas sensibles, pero su poco aprovechamiento no se debe a la presencia de enzimas, sino a que nos hemos “cargado” esas vitaminas si freimos o cocemos mucho tiempo esa verdura o fruta. Este es el motivo porque el que se recomienda tomar no sólo verdura cocida, sino también cruda.

En general, es fácil llegar a la conclusión como todo el mensaje sobre alimentación está sesgado e impregnado desde un prisma de emotividad, sin ningún ápice de evidencia científica.

Vendiendo todo este cocktel con sostenibilidad, insisto que si debe llevar a cabo una alimentación responsable y poco impactante hay que tomar medidas muy diferentes a las que se basan en suspuestos emotivos.

Contamos con más de 5000 enzimas en e cuerpo humano que desencadenan, tal vez 25.000 reacciones diferentes.

Podríamos afirmar que cada acción de nuestro cuerpo está controlada por enzimas, aunque sabemos muy pocos de ellas.

La calidad del agua y la comida que consumimos determinan nuestra salud.

Una enzima es un término general para definir un catalizador proteico producido dentro de las células de un ser vivo.

Las actividades de nuestro cuerpo  están apoyadas por las enzimas: la digestión, la absorción, el metabolismo de reemplazo de las células viejas por nuevas, la descomposición de las toxinas y la desintoxicación son el resultado de funciones enzimáticas.
De las 5.000 clases de enzimas que trabajan en el cuerpo hay dos grandes categorías: las que se fabrican dentro del cuerpo y las que vienen del exterior en los alimentos.

Entre las enzimas fabricadas en el cuerpo, alrededor de 3000 tipos se fabrican por las bacterias intestinales…Tal diversidad se debe a que cada enzima tiene una sola función.

Por ejemplo, la enzima digestiva amilasa, que se encuentra en la saliva, reacciona solo a los almidones, mientras que la pepsina, que se encuentra en los jugos gástricos, reacciona solo a las proteínas.
Las personas con buenas características gastrointestinales comen muchos alimentos frescos, con muchas enzimas.

Esto no solo significa que se consumen enzimas del exterior sino que se genera el ambiente propicio que hace que las bacterias intestinales produzcan enzimas activamente.

Es necesario desarrollar un estilo de vida que incremente las enzimas del cuerpo en lugar de agotarlas.

Los cuerpos vivos son los únicos que pueden producir enzimas. Podemos fabricar alimentos que produzcan enzimas de forma artificial, como los fermentados, pero son los microrganismos los que producen estas enzimas.
Si todos los seres vivos tienen un potencial enzimático predeterminado, este se vuelve aún más vital en quienes viven en ambientes llenos de estrés y contaminantes.

Por esto recomiendo que se consuman y se hagan buen uso de las enzimas producidas por otros seres vivos.

Aunque comas alimentos ricos en enzimas, no son absorbidas y usadas por el cuerpo de forma directa…La mayoría de las enzimas de los alimentos se descomponen en el proceso de la digestión y se absorben por el intestino en forma de péptidos o aminoácidos.

ES CLAVE QUE PODAMOS VOLVER A CONSUMIR LAS ESPECIAS Y LAS PLANTAS QUE CRECEN NATURALMENTE EN TODOS LADOS Y QUE NOS APORTAN SABOR Y MICRONUTRIENTES ESENCIALES

Por lo tanto, frutas, verduras, semillas, legumbres, cereales, frutos secos, algas, fermentados y germinados son la base de la cocina sin fuego.

También es importante estar en coherencia con la naturaleza y comer alimentos de origen orgánico, sin tratamientos con agentes químicos

Para tener una alimentación saludable debemos consumir alimentos de todos los grupos: proteínas de origen vegetal, proteínas de origen animal, grasas, hidratos de carbono, etc.

¿Cómo elegir lo que conviene comprar?

Una forma rápida de hacerlo es teniendo en cuenta el color de los alimentos (estos alimentos tendrán antioxidantes) :

Rojo: Antocianina, en la fresa. Estimula la circulación sanguínea.

Amarillo: Licopeno, en la endibias o el limón. Astringente.

Blanco: Alicina, en el ajo o la cebolla. Antibiótico natural.

Naranja: Betacaroteno, en la zanahoria o la naranja. Aumenta las defensas.

Verde: Xantofilas y clorofilas,en hojas de vegetales. Proporcionan más vitaminas.

¿Cómo preparar estos alimentos?

Entre menos cocción tengan y mayor valor biológico aportemos en el momento de la preparación, mejor. Evitar horneado, sobre-cocción, pochado demasiado extenso, porque deteriora las vitaminas.

Todas las frutas y verduras que van a ser consumidas y preparadas en algo con calor, deben ser escaldadas. Esto es, colocar la fruta/verdura ya cortada en un colador, meterla en una olla en ebullición por 5-10 segundos y posteriormente dar un choque térmico con baño de hielo.

Con esto garantizamos que las enzimas que dan color se inactivan, así se incentiva el color y se mejora la textura y la turgencia de los productos.

Es recomendable tener bolsitas congeladas ya preparadas para poder consumirlas en cualquier momento. Incluir: berries, zanahorias, manzanas, piña o ananá que no son de estación y que de esta manera se pueden consumir.

Resumiendo:

– Es importante saber que existen funcionalidades en los alimentos.
– En esta ocasión hablamos de antioxidantes, los cuales ayudan a llevar el día a día, disminuyendo la secreción de cortisol (provocada por el estrés).