LA BELLEZA DEL CAOS

EL Domingo pasado me invadió un sentimiento algo desolador del cual aprendí y mucho, un sentimiento algo caótico, una mezcla de desesperación, de insatisfacción y de soledad que arraso literalmente mis emociones sumiéndome en un pozo oscuro del cual me veía sin salida.

Aprender de estas circunstancias de la vida y crecer es todo un reto pero me invade la inquietud de reflexionar sobre como este caos de la vida nos arrastra y cómo podemos convivir con él sin perdernos.

La verdad es que escribir y compartirla con vosotros me ayuda a asimilar mis experiencias, y sois  muchos que me indicáis que leerme os ayuda también a ver en perspectiva aspectos de vuestra propia vida.

Por esto, cuando mi/nuestra realidad es de caos, creo que vale la pena poner un poco de luz sobre este aspecto vital que nos desborda con frecuencia.

NUNCA HAY QUE NEGAR EL CAOS EN NUESTRAS VIDAS

«…la tierra esta desoredenada y vacia….»

Tenemos muchas veces mil cosas que hacer, proyectos que nos ilusionan y que a la vez nos demandan mucha energía para llevarlas a término, y asuntos imprevistos que nos demandan atención, una sensación de contradicción constante.

La ilusión de empezar y no saber bien por dónde, son estos algunos de los aspectos del caos de la vida y de estar fuera de nuestra zona de confort, arrastrados por una corriente que no sabemos hacia donde nos lleva.

¿Lo sientes en ti? Y es que no es fácil describir como es este caos de la vida, pues cada día y a cada persona se nos presenta de formas muy diversas, tienen tantas formas

Sin embargo es en estas situaciones que adquirimos la conciencia de la imprevisibilidad de la vida.

¿Cuál ha sido tu último momento de caos? Siéntelo. Revívelo por unos instantes.

Recuerda alguna etapa de tu historia personal en la que el caos de la vida te arrastrara, ¡siente su poder y sus emociones! ¿Qué horrible verdad?

No busques nada que hacer con estos recuerdos, solo saboréalo de nuevo con todos sus matices caóticos. Muchas veces queremos huir de estos momentos pero están ahí.

LA RESISTENCIA AL CAOS DE LA VIDA

La verdad es que todos tenemos nuestros planes y nuestras ideas fijas sobre cómo queremos que sean las cosas y los días.

Por esto, cuando el caos aparece, nos resistimos.

Una parte nuestra reniega de esta locura.

Quiere volver a mi estado de control y previsibilidad, donde tenía tiempo para escribir y centrarme en mis actividades cotidianas.

Pero nuevos ingredientes aparecen constantemente y no logramos organizar bien nuestras vidas

Y la verdad es que yo mismo decidí abrir las puertas a estos nuevos retos que la vida nos está trayendo.

Lo más fácil era no cambiar nada y mantener lo viejo, pero me dije ¡Ni modo! ¡A por ello!

Decidí entrar en una zona de compromiso y de aprendizaje.

Y el caos es uno del ingrediente principal de esta etapa.

Rompí parte de mi resistencia, pero estas siguen aquí, y es natural y humano que las tenga.

Algunos días me resisto al caos de la vida. Reniego de los imprevistos, de no tener los días controlados, de no saber hacia dónde voy.

Lo siento en mí y sé que esto nos ocurre a muchas personas, sobre todo si nos atrevemos a lanzarnos a lo desconocido.

¿Pero sabes qué?

Que si sientes que te resistes al caos es porque primero te has lanzado con valor y amor a estos nuevos retos de aprendizaje vital

¡Y esto es muy de agradecer!

Por eso, puedo enojarme conmigo mismo por resistirme al caos, y generar un nuevo caos y más angustia.

Y así seguir en una escalada de resistencias sobre resistencias. Sufriendo por vivir en el caos. Sufriendo por estar sufriendo…

Cuando en realidad la primera resistencia que sentí es solo un síntoma de que estoy asumiendo nuevos retos de aprendizaje y pasión en mi vida.

Hasta que me doy cuenta de todo esto, y de forma caótica, abrazo mi realidad de resistencia y continúo mi viaje de aprendizaje y creatividad… como puedo y sé en cada momento.

ABRAZANDO EL CAOS DEL DÍA CON PRESENCIA

En medio del caos, en medio de la locura inevitable de una vida comprometida con uno mismo, es normal que surjan resistencias y contradicciones. ¡Somos humanos! ¡Estamos aprendiendo a vivir!

Vuelve a sentirte dentro de estos estados de caos. Navega en ellos desde tu presencia, desde tu conciencia del momento. Yo también sigo en mi caos de la vida, que también se expresa en este post caótico

Sonrío y abrazo lo que está pasando en este momento. Dentro del contexto más amplio de una vida que para mí tiene sentido y en el que asumo la decisión de comprometerme con ella.

Ante el caos puedo huir y escaparme, y puedo aceptarlo como puedo y sé en cada momento. En este caos aprendo a sobrellevarlo y zambullirme en la vulnerabilidad y sus infinitas posibilidades.

Hasta que el caos de la vida se convierte en un amigo y un maestro, que me muestra como amo y como odio, como aprendo y como olvido, como creo y como destruyo, y como vivo libre y como me esclavizo.

¡Gracias querido caos por mostrarme tantas cosas de mi!