Cuatro aspectos fundamentales en tu vida…….

Unas palabras hoy acerca de la felicidad que no se reduce al bienestar afectivo de un organismo adaptado a su medio.

El hombre debe reflexionar para construir su vida según unos valores.

No puede desatender ni su libertad, ni su responsabilidad ante el compromiso voluntario de su acción.

Ser feliz supone que el hombre sea capaz de lograr un equilibrio que supere sus contradicciones y sus conflictos.

Si el hombre quiere ser feliz, no debe olvidar que la felicidad es el resultado de una conquista primero sobre él mismo y luego sobre un mundo en el que debe tener en cuenta no solamente las fuerzas naturales, sino también a los demás hombres.

La sabiduría es la habilidad desarrollada a través de la experiencia, la iluminación, y la reflexión para discernir la verdad y el ejercicio del buen juicio.

Muchas veces está conceptualizada como un desarrollo avanzado del sentido común.

La mayoría de los sicólogos y sicoanalistas se refieren a la sabiduría como un concepto distinto de las habilidades cognitivas medidas a través de pruebas de inteligencia.

La sabiduría tampoco se puede enseñar, sino que se desarrolla fundamentalmente a través de la experiencia, y en la práctica está asociada con la virtud de la prudencia.

De esta forma se la asocia con personas que llevan una larga vida. Es así como la sabiduría es considerada tanto por la cultura, la filosofía (de hecho viene de “filo”, que es amigo o buscador, y “sofía”, que en griego es sabiduría) y la religión como una virtud, la cual permite ser utilizada para promover el bien común, más allá de la propia satisfacción personal.

Para ello hay cuatro aspectos fundamentales en tu vida:

Familia, Protección, Las Manos, Inicio, Seguros, Madre

LA FAMILIA:

“La familia es el principio fundamental de la felicidad personal y de una sociedad que se regenera y renueva. El éxito más importante es el que alcanzamos en el hogar y mejorar cada generación es la mejor manera de contribuir a la sociedad en su conjunto”

EL TIEMPO:

“El tiempo es el lenguaje del valor, la moneda del equilibrio de la vida. Podemos hablar y soñar todo lo que deseemos, pero la diferencia está en lo que hagamos o dejemos de hacer cada día. Debemos concentrarnos en las cosas positivas, prioritarias y hacerlas realidad”.

EL TRABAJO:

“El trabajo es mucho más que un empleo o una carrera. Es el principio fundamental que dignifica nuestra vida, mediante el cual nos sostenemos y sostenemos a nuestra familia, agradeciendo a nuestro padre celestial y valorando cada instante nuestra labor”

EL DINERO:

“El dinero también es el lenguaje del valor, pero debemos saber administrarlo y está íntimamente ligado a la familia, el tiempo y tu trabajo. Gastarlo significa intercambiar los resultados de los esfuerzos anteriores o a comprometer el tiempo futuro en mejorar la calidad de los momentos presentes y futuros. Administrar nuestro dinero forma nuestro carácter y disciplina”.

Por lo tanto, la sabiduría es vital para poder equilibrar estos cuatro componentes del día a día, ahí radica el éxito personal y social, tener el criterio de tomar decisiones acertadas todos los días nos da la capacidad constante de hallar el equilibrio satisfactorio entre el trabajo, la familia, el dinero y el tiempo.

¡Piensa en ello!