LA PAZ NACIDO DE UN CORAZON NOBLE

LA PAZ NACE DEL CORZON DE DIOS…

El amor y la verdad se han encontrado, la justicia y la paz se abrazan. SALMOS 85:10
Y debe FLUIR de nuestros CORAZONES hacia TODA LA HUMANIDAD porque este es él DESEO DEL CREADOR.
En un MUNDO DE AGITACIÓN SOCIAL, POLITICA y FAMILIAR tenemos que procurar TENER PAZ.
  • Paz en nuestros CORAZONES
  • Paz en nuestras TORMENTAS MENTALES
Porque no hay MAYOR DICHA que VIVIR EN ARMONIA con DIOS y con NUESTROS PROJIMOS
Y solo la CERCANIA CON LA VERDAD y EL ESPIRITU DEL AMOR DE DIOS nos puede PROPORCIONAR PAZ
HUYENDO DE LA CONTIENDA Y LA GUERRA
Asi que PROCUREMOS SIEMPRE en cuanto sea POSIBLE mantener nuestras VIDAS en PAZ y ARMONÍA unos con OTROS.
Busquemos LA PAZ y PRACTIQUEMOSLA
Y la paz de Dios, que desborda toda inteligencia, guardará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús. FILIPENSES 4:7
UN SALUDO DE LUZ, PAZ y MUCHO AMOR POR DAR

HISTORIAS DE CONFIANZA Y DESCONFIANZA

Es triste DESCONFIAR porque uno corre el riesgo de quedarse solo y de encerrarse cada vez más en sus sospechas.

La DESCONFIANZA provoca que pensemos mal de los demás, y simplemente con una frase, una mirada, un malentendido, una confusión, provocan un cúmulo de ideas y de pensamientos que no siempre son buenos ni adecuados.


Las personas DESCONFIADAS están constantemente preocupadas por dudas no justificadas acerca de la lealtad o fidelidad de sus parejas o de sus amigos o de sus vecinos, que son minuciosamente analizados en busca de pruebas de intenciones hostiles.


La DESCONFIANZA es como un germen muy difícil de sacar, una especie de virus que puedes controlar, pero no acabar con él, siempre quedarán restos, fantasmas.

Podemos DESCONFIAR DE nuestra pareja, nuestros amigos, nuestros jefes, nuestros familiares, nuestros hijos, ¡DE NOSOTROS MISMOS!

La desconfianza no se da por el hecho de ser INFIEL o TRAICIONERO o FALSO e HIPÓCRITA, sino por QUERER NEGAR VERDADES OBVIAS o por TRATAR DE CONVENCERNOS DE ALGO QUE PARA NOSOTROS ES, EVIDENTEMENTE, UNA MENTIRA.


 

SOSPECHAS Y SOSPECHOSOS

Yo no sé si Simón realmente tiene (o tuvo) algo con Patty , pero el hecho de que no me lo haya aclarado bien y que más encima me haya cambiado de tema, me hace dudar de él y de sus intenciones.

Humm…¡SOSPECHOSOS!


La DESCONFIANZA no se limita al ámbito de las RELACIONES AMOROSAS, también puedo desconfiar de una AMIGA que pasa diciéndome lo lindo y regio que estoy cuando es obvio que tengo años y algunos kilos de más, unas tremendas ojeras por no haber dormido bien.

Es, en el fondo, cuando una careta se vuelve tan evidente que deja ver lo que hay detrás, cuando se deja en evidencia SEGUNDAS INTENCIONES.

Cuando llega la DESCONFIANZA, no hay nada que se pueda hacer para EXTIRPARLA.

Se instala en nuestras CABEZAS PARA SIEMPRE, como una especie de Pepe Grillo, pero que permanentemente se está cuestionando todo a su alrededor: ¿sólo se estaba tomando un café con Patty? ¿y si era algo más?

Pero esa amiga tuya que te dijo que te iba a apoyar y después no apareció ¿será que en realidad no es tu amiga? ¿no te quiere? O peor ¿te querrá hacer daño?

Aprender a vivir con la DESCONFIANZA es aprender a convivir con esa vocecita interior que siempre te estará haciendo preguntas y poniendo en evidencia lo Tonto Que Eres Al Confiar En La Gente.

Y de verdad es TRISTE APRENDER A VIVIR ASI

Pero también significa APRENDER A CONTROLARLA, a no dejar que esa voz te CONVENZA y a ENFRENTARLA PERMANENTEMENTE CON TU RAZÓN.

 

Para ello tenemos que ser sensatos y no basarnos en PRESUPOSICIONES ni en SOSPECHAS INFUNDADAS porque entonces empezaremos a sospechar de TODO EL MUNDO A NUESTRO ALREDEDOR

No es fácil y no siempre ganamos, pero hay que dar la batalla hasta el final.

Porque este estilo de PENSAMIENTO se caracteriza por COLOCAR TODO LO MALO EN EL MUNDO EXTERIOR, o sea PROYECTAMOS nuestras frustraciones hacia fuera, mientras el sujeto se percibe a sí mismo como DEPOSITARIO DE LO BUENO.


TODO LO QUE SE PROYECTA DE MANERA PERSISTENTE HACIA EL AFUERA ES PERCIBIDO COMO SUCIO O DESINTEGRADO.


Estas REPRESENTACIONES PROYECTADAS hacia el mundo EXTERNO retornan a su vez como PRESENCIAS PERSECUTORIAS QUE AMENAZAN LA INTEGRACIÓN, de por sí frágil, de este sujeto escindido.


He aquí, en pocas palabras, la esencia de la VIVENCIA PSICÓTICA, que nace de la IMPOSIBILIDAD de construir con los demás una RELACIÓN DE RECÍPROCA CONFIANZA QUE PERMITA LOS INTERCAMBIOS AFECTIVOS.


En realidad, no es un PROBLEMA DE AFUERA, sino de ADENTRO NUESTRO.

“Todos los curas, pedófilos. Los banqueros, usureros (y ahora último abusadores). Los empresarios, chupasangre. Los políticos, demagogos, busca votos y populistas. Los ambientalistas, violentistas. Los mapuches, terroristas. Los profesores, mediocres. Los peruanos, quita-puestos-de-trabajo. Los carabineros, represores … ¡complete usted  la lista!”


El problema ES NUESTRA MALA MANERA DE PENSAR y de SOPSECHAR DE TODA LA GENTE COMO MALA producido obviamente por una HERIDA INTERNA que ha generado DESCONFIANZA.

Ahora bien, el tener CONFIANZA en una persona supone SUSPENDER CUALQUIER ATISBO DE INCERTIDUMBRE SOBRE SU CONDUCTA, de modo que la EXPECTATIVA sobre su COMPORTAMIENTO FUTURO ES QUE VA A SER SIEMPRE FAVORABLE a unas prioridades e intereses compartidos entre ambos.

La DESCONFIANZA, por su parte, encarna esa sensación de ANSIEDAD que genera la falta de CREDIBILIDAD en la otra persona, junto con las demostraciones (en forma de comportamientos concretos, comentarios, etc.) de esa ausencia de CONFIANZA.

La CONFIANZA GENUINA entre personas representa el valor más propicio para un tipo de RELACIÓN PERSONAL y es el RESULTADO de MÚLTIPLES INTERACCIONES, EXPERIENCIAS Y CONVERSACIONES que van CONFORMANDO la credibilidad del uno para el otro.

Cuando la confianza llega POR LA FUERZA DE ESTAS INTERACCIONES podemos hablar de una CONFIANZA MÁS PROFUNDA, resultado de una EVIDENCIA que consigue aplacar CUALQUIER ATISBO DE INCERTIDUMBRE O MIEDO SOBRE LA OTRA PERSONA.

La situación ideal es que las personas tengan una RELACIÓN RECÍPROCA DE CONFIANZA GENUINA BASADA EN EL CONOCIMIENTO DE CADA UNO DE ELLOS.

Cuando se produce una relación de CONFIANZA GENUINA RECÍPROCA aparecen una serie de VALORES COMO LA INTEGRIDAD, LA VERACIDAD, LA JUSTICIA O LA LEALTAD QUE MANTIENEN VIVA LA RELACIÓN.

Se es ÍNTEGRO, SINCERO, JUSTO Y LEAL DE MANERA MUTUA porque, POR CONVICCIÓN, hay que actuar así.


EL VÍNCULO VA MUCHO MÁS ALLÁ DE LOS INTERESES INICIALES, PORQUE HAY UN FEELING CONSOLIDADO… Y SE NOTA.


Hay voluntad de crear algo más que una excusa PARA JUNTARSE, se busca COMPARTIR MÁS ALLÁ DE LO MERAMENTE PRAGMÁTICO.

Juntarnos en LA SALUD Y EN LA ENFERMEDAD, saber que lo VAMOS A PASAR BIEN, PERO QUE VENDRÁN MOMENTOS EN EL QUE LA COSA NO ESTARÁ PARA SONRISAS… y también en las DURAS CONFÍO EN QUE VAMOS A SALIR ADELANTE DE LA MEJOR FORMA POSIBLE.

Llegar a estados de confianza genuina y recíproca implica construir vínculos que vayan más allá de lo MERAMENTE SUPERFICIAL, una relación TRABAJADA.

Esto consiste en DARLE LA IMPORTANCIA QUE MERECE LA RELACIÓN que se tiene con las personas con las que se comparten PROYECTO DE VIDA, OBJETIVOS, INTIMIDAD, SENTIMIENTOS.

Más allá de la NECESIDAD QUE TODOS TENEMOS DE EXIGIR UN MÍNIMO de INTENCIONALIDAD para que así podamos alcanzar los OBJETIVOS QUE PERSEGUIMOS, hay una EXIGENCIA necesaria para que esos éxitos vengan acompañados de una experiencia personal satisfactoria: CUIDAR LAS RELACIONES PERSONALES QUE MANTENEMOS CON NUESTROS AMIGOS, PAREJA, FAMILIARES.

Este TRABAJO implica EMPATIZAR con las PREOCUPACIONES, DOLORES DE CABEZA Y OTROS ASUNTOS que les conciernen.

EMPATIZAR quiere decir que se quiere MOSTRAR A LA OTRA PARTE UNA INTENCIÓN DECIDIDA POR CONOCER SU ESTADO DE ÁNIMO, el estado en que se encuentran sus INQUIETUDES, SUS ALEGRÍAS Y SUS PENAS.

Empatizar implica ACTIVAR UNA INTERACCIÓN con el otro sobre temas que NUNCA SE HACEN PRESENTES, pero sí que se ENCUENTRAN EN LOS PENSAMIENTOS DE LA OTRA PARTE cuando está allí presente.

Terminando diremos que este TRABAJO DE CONFIANZA requiere un esfuerzo por ABRIR LAS PUERTAS y dejar entrar UNA INTIMIDAD QUE NO ACOSTUMBRAMOS A COMPARTIR CON CUALQUIERA.

Manifestar RINCONES OCULTOS EN LA ESFERA PERSONAL supone OFRECER INFORMACIÓN CONFIDENCIAL, atribuyendo a la otra persona EL CARÁCTER DE PERSONA CERCANA, PERSONA A LA QUE SE ESTÁ CONFIANDO LA INTIMIDAD, ALGO QUE SE COMPARTE CON MUY POCOS… esperando IMPLÍCITAMENTE UNA RECIPROCIDAD QUE PERMITA CONSTRUIR UNA RELACIÓN QUE VAYA MÁS ALLÁ DE LO ESTRICTAMENTE PRAGMÁTICO (Teoría filosófica según la cual el único medio de juzgar la verdad de una doctrina moral, social, religiosa o científica consiste en considerar sus efectos prácticos.).

 

VALGASE PUES LA REDUNDANCIA….

CANALIZANDO NUESTRAS EMOCIONES

He aprendido en la VIDA A NUNCA RENDIRME y a CANALIZAR LAS EMOCIONES

 Aunque a la verdad he pasado por muchos momentos malos en la vida TODAVÍA SIGO EN PIE, porque tengo dentro de mi un espíritu de LUCHA, y también he aprendido a CANALIZAR las emociones para que estas NO ME DAÑEN.

Y es de ese espíritu que os vengo a hablar, porque como siempre os digo las EMOCIONES son un punto clave en la vida.

Por ejemplo, una de las EMOCIONES BÁSICAS que todo el mundo tenemos es el ENOJO


EL ENOJO es una RESPUESTA EMOCIONAL y fisiológica ante la percepción de una amenaza: hacia nosotros mismos, nuestra propiedad, nuestros derechos, nuestros seres queridos o en general cualquier parte de nuestra identidad.


La reacción puede ir desde una LEVE IRRITACIÓN, HASTA LA IRA Y LA VIOLENCIA.

Como la definición señala, el enojo es una RESPUESTA.

¿Respuesta a qué? …………. Al MIEDO.  

El origen profundo del ENOJO es el MIEDO.

Miedo a que te descubran, miedo a que te hagan daño, miedo a que te…una gran variedades de miedos invaden nuestras vidas.

Por esa razón cuando veas a alguien ENOJADO, lo que realmente estás viendo es a alguien MUY ASUSTADO.

Si analizas tu enojo podrás descubrir a qué le tienes miedo…y resolverlo.

SENTIR ENOJO ES NORMAL Y ES ÚTIL. 

Nos motiva a defendernos y a protegernos.


CUANDO SE MANEJA CORRECTAMENTE, NOS EMPUJA A REALIZAR CAMBIOS POSITIVOS EN NUESTRA VIDA Y NOS AYUDA A AFRONTAR LAS SITUACIONES DE LA VIDA.


Y esto es importante entenderlo porque hace parte de la VALENTÍA que tenemos dentro de nosotros.

Un ejemplo, cuando entreno duro en el Gimnasio y no soy capaz de levantar mas peso en el gimnasio me ENOJO….

Eso me lleva a sacar TODA MI RABIA y canalizar toda mi ENERGIA hacia las MANCUERNAS y argggggggg a LEVANTAR MAS PESO

Así es, debemos de tratar de CANALIZAR

Pero cuando el ENOJO se vuelve CRÓNICO y no se maneja de forma correcta, OCASIONA EFECTOS NEGATIVOS EN NUESTRA SALUD FÍSICA, EMOCIONAL, MENTAL Y SOCIAL.


El enojo es DAÑINO cuando interfiere en nuestro buen funcionamiento afectando NEGATIVAMENTE LA SALUD, relaciones personales, trabajo y cualquier otro ámbito de nuestra vida.


Cuando el enojo se vuelve CRÓNICO, el sistema CARDIOVASCULAR SE DESGASTA.

Un exceso de CORTISOL en sangre genera un desbalance en la glucosa-insulina en sangre aumenta los niveles de colesterol, generando placas en las arterias y aumenta la presión sanguínea.

TODO ESTO ES LA ANTESALA DE UN PROBLEMA CARDIACO GRAVE.

En cuanto a DIGESTIÓN, el enojo aumenta la SECRECIÓN DE ÁCIDO EN EL ESTÓMAGO, causando DOLOR, GASTRITIS, REFLUJO, NÁUSEAS Y AUMENTANDO EL RIESGO DE LA FORMACIÓN DE ÚLCERAS.

Además, como se disminuye el FLUJO SANGUÍNEO HACIA LOS INTESTINOS durante el MECANISMO DE HUIDA O PELEA, se afecta el RITMO DE LAS CONTRACCIONES DEL INTESTINO, generando problemas para evacuar que se manifiestan o con estreñimiento o con diarrea.

LA TENSIÓN MUSCULAR CRÓNICA GENERA DOLOR, INCOMODIDAD Y PUEDE DESENCADENAR MIGRAÑAS E INSOMNIO.

ESTAR ENOJADO GENERA CANSANCIO. 

ESA CONTANTE TENSIÓN, ESTADO DE ALERTA, ENERGÍA…GENERA FATIGA CRÓNICA.

Un ciclo en el que estados de mucha energía son seguidos por estados de extremo cansancio.


EL ENOJO AFECTA LA RELACIÓN QUE TENEMOS CON NOSOTROS MISMOS Y CON LOS DEMÁS, GENERA RELACIONES CONFLICTIVAS Y PROBLEMAS EN TODOS LOS ÁMBITOS DE NUESTRA VIDA.


Nos podemos ENOJAR por simples malentendidos o porque NOS SENTIMOS AGREDIDOS EN NUESTRO EGO O EN NUESTRA ESTIMA, lo cual puede ir creando un POSO DE RABIA ACUMULADA QUE, SI NO APRENDEMOS A CANALIZAR DE FORMA CORRECTA Y LE DAMOS RIENDA SUELTA, TAL VEZ NOS ARREPINTAMOS A POSTERIORI DE LO QUE HEMOS HECHO O DICHO.

Por todo ello es muy importante aprender a CANALIZAR la ENERGIA de forma saludable…

Cuando la IRA se apodere de ti, intenta:

CALMARTE, controla tu respiración y no te muevas mucho, sobre todo la parte superior de tu cuerpo (manos y brazos) ya que así conseguirás no arrastrar más movimiento negativo.

PIENSA en relajar la tensión de tus manos y antebrazos dejándolos que cuelguen a los lados de tu cuerpo.

El principal objetivo es evitar IMPLOSIONAR, ya que eso perturbaría tu equilibrio interno y también no EXPLOSIONAR descargando sobre otros de FORMA BRUTAL.

MODULAR tu tono de voz, habla despacio y con un volumen bajo, al mismo tiempo mantén un contacto ocular directo procurando que no resulte ni DESAFIANTE NI RETADOR.

Yo mismo me doy cuenta en mí mismo que cuando me ENOJO mi tono de voz cambia de una voz suave a un TONO DESAFIANTE Y ENSORDECEDOR.

Es importante CONTROLAR EL LENGUAJE

TÓMATE TIEMPO y piensa en la emoción, pero cambiando el punto de mira, es decir, considera lo que es positivo en vez de fijarte solo en lo negativo, permitiendo así reducir su intensidad y ANALIZA

 


  • ¿VALE LA PENA CONFRONTARME?
  • ¿CONSEGUIRÉ ASÍ MI OBJETIVO?
  • ¿PUEDO CAMBIAR ALGO?

Si a estas 3 preguntas les sigue un SI como respuesta, entonces deja de ENCOLERIZARTE Y PASA A LA ACCIÓN.

Canaliza toda tu energía MANIFESTANDO de forma ASERTIVA y desde el YO, lo que PIENSAS, SIENTES Y NECESITAS, SIN OFENDER AL OTRO.

VERBALIZANDO DE ESTA MANERA, ayudarás a retomar el control de la situación.

Recuerda que ser ASERTIVO no significa ser AGRESIVO.

Distanciándonos del ENOJO, seremos capaces de dejarla enfriar y poco a poco irá bajando

Es importante también RELATIVIZAR las EMOCIONES, y para ello puede ayudarte DEJAR PASAR UN TIEMPO, CON EL FIN DE HABLARLO EN OTRO MOMENTO.

Así pues seremos capaces de enfriar las emociones para reaccionar de forma más reflexiva; RECUERDA QUE EN CALIENTE NUNCA SE HABLA CON SENSATEZ.


Somos Seres Sociales Que Tenemos Que Aprender A Relacionarlos Con Los Otros De Forma Positiva Y Responsable, Entendiendo La Responsabilidad Como La Capacidad De Hacernos Cargo De Las Consecuencias De Nuestros Propios Actos, Dejando De Buscar Culpables Por Nuestro Estado Emocional.


Ten en cuenta que a nadie le gusta relacionarse con personas llenas de ira que tratan mal y que parece que están enfadadas con el mundo.

Así que tal vez es hora de que empieces a barrer tus ENOJOS provocados por ATASCOS, FRUSTRACIONES TALES COMO PERDER AL AUTOBÚS Y CONTRARIEDADES TALES COMO PENSAR QUE ADEMÁS DE PERDER EL AUTOBÚS EMPIEZA A LLOVER.

En su lugar, RECONCÍLIATE CONTIGO MISMO desde el aprendizaje y consigue ARMONIZAR TU ENERGÍA NEGATIVA, sin ACTIVARLA, ALIMENTARLA o EVITARLA.

Ten en cuenta que si te acercas desde la SERENIDAD y la ASERTIVIDAD tendrás más PROBABILIDADES DE SUPERAR LOS OBSTÁCULOS QUE SI RESPONDES DESDE LA IRA DESENFRENADA.

NO SOMOS PERFECTOS

 

NO SOMOS PERFECTOS

La vida no es tan sencilla

Nos enseñan de pequeños pero no somos perfectos

 


A la verdad yo tengo muchos defectos y las personas que me toman como un referente o como un ejemplo que seguir SÉ EQUIVOCAN

 


 

Tengo muchos más defectos que lo que vosotros y vosotras podáis ver

Algunos se ven pero otros los tengo ocultos

No existe el príncipe azul, ni el rojo, ni el verde….

No existen princesas destellantes de perfeccion

Si en todo caso Ranas y Sapos

Así que si buscas la perfeccion te equivocaras y te frustraras

Y la frustración se transformará en tristeza y depresión

El reconocer que no somos perfectos en la vida nos hace crecer

Hace que mejoramos

Que seamos mejores personas

Son nuestras imperfecciones que nos empujan a crecer

Que nos llevan a mejorar

Que nos conducen a lo más alto

Por eso no soy perfecto

Soy humano

Me llamo Josue y me encanta compartir mis imperfecciones con vosotr@s….

EL AMOR Y EL DESAMOR………

Es casi obligado hablar del desamor cuando hablamos de cosas de dos, y cuando hablamos del amor también.

Porque el desamor ocurre, y sobre todo en el tipo de amor que se da en la Pareja.

Cuando hay amor, puede ocurrir el desamor.

Vamos a hablar del desamor en la Pareja, algo de lo quizás todos sabemos un poquito, y que lo que más estrago hace en las vidas de las personas.


Cuando acaban las emociones positivas ante el encuentro con el otro, cuando la rutina y la vida en común apagan la comunicación y el interés por el otro, cuando uno tiene una sensación incluso de extrañeza ante la presencia del otro, es cuando comienza el desamor.


Es curioso hablar de estos conceptos en pleno época de comunicación, pues si, asi es, soledad en un mundo de comunicación, ¿paradójico cierto no?

Entonces surge la pregunta ¿Qué hago yo aquí con esta persona?

Es una pregunta que dispara la primera señal de que ya no se la ama.

Y además uno no encuentra respuesta a esta pregunta.

Una persona que entro en tu vida, te enamoro, y luego ¿…?


Lo definimos como el comienzo en la falta de interés por el otro, y suele culminar en un absoluto desinterés que produce esta sensación de extrañeza de la que antes hablábamos.


El desamor está también íntimamente unido a la falta de deseo sexual por el otro.

Aquí es donde vienen los problemas de “engaños o infidelidades” o reproches “mi esposa no me desea o no desea hacer el amor conmigo”

Este es también uno de los síntomas principales del desamor

La falta de interés puede producirse por múltiples razones, que pueden ser simplemente consecuencia de estrés o preocupaciones sobre uno mismo, esto puede tener solución, la edad y ciertas crisis relacionadas con el paso del tiempo puede ser la causa.

Pero cuando no nos dice NADA la presencia del otro, sino que más bien nos “sobra“, cuando no tenemos ganas de comunicar nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras preocupaciones o simplemente qué tal nos ha ido el día, y esto ocurre cada vez con mayor frecuencia, entonces sí que nos podemos preguntar si seguimos amando a nuestra Pareja.

Si estamos en un momento emocionalmente estable, podemos tener la reacción de comenzar a hablar del tema, que sería lo más sano que podríamos hacer, porque a lo mejor no es el desamor, sino la rutina y el aburrimiento por falta de estímulos que unen lo que nos provoca esta desgana a la hora de compartir.


En la propia comunicación sobre nuestro estado de desinterés hacia el otro, puede suceder que nos demos cuenta que la cuestión tiene arreglo o no.


Podría tener arreglo si sentimos la necesidad de arreglarlo en ese preciso momento en el que se tiene el diálogo sobre el tema, pero si notamos que sobreviene un sentimiento de lástima por el otro o que nos nace un sentimiento de no hacer daño, entonces, es que nos hemos encontrado con el desamor.

Seguimos queriendo a esa persona, pero no amándola.

En un primer momento se pueden tener sentimientos de una falsa compasión por el otro y tratamos de compensar este sentimiento, que es real, con actitudes ficticias producto de un sentimiento de culpa, es la fase “masoquista” del desamor, en que el duelo por la pérdida de la pasión y del deseo se compensa echándose las culpas a uno mismo.

Porque el desamor se vive como un sentimiento de duelo por la pérdida del amor por el otro.

Los intentos de compensación producto de los sentimientos de culpa asociados no lleva más que a un rechazo finalmente por el otro, cuando se da uno cuenta de que es inútil tratar de compensar, que el sentimiento es real y que estamos ante una farsa.

Es difícil asumir que el desamor ha llegado a nuestras vidas, ya que el hombre es un ser que se acostumbra rápidamente y por tanto hay quien se resigna ante este sentimiento no creando otras expectativas que continuar en una relación amable, pero claro está, no es probable que el otro acceda a ello.

Sería un intento de prolongar algo que podría convertirse en una agonía.

Y la agonía en el amor es muy desagradable y puede llevarnos al aborrecimiento por el otro, lo cual ya lindaría con la peligrosidad y los límites que jamás se deben rebasar.

Cuando el desamor llega a nuestra vida como pareja, es mejor separarse y convertir la relación en un amor amistoso, quizás sea la mejor solución.

El desamor no suele ocurrirles a los dos miembros a la vez.

Ojalá fuera así, pero es algo inusual, desgraciadamente, porque se evitarían de ese modo muchos sufrimientos, es por eso que ante el desamor los dos sufren, es un momento de duelo de pérdida para los dos.


Si se sabe asumir esta fase sin dramatismos neuróticos, pueden evitarse muchos sufrimientos extras producto de la resistencia a que puedan producirse cambios, entre los que por supuesto está la separación.


Es preferible ante la mínima señal de falta de interés y de alegría por ver al otro, o ante cualquier situación en la que uno “no se encuentra en su sitio” cuando está con el otro hablarlo, decirlo, comunicarlo.

En un primer momento quizás una serie de puntualizaciones pueden hacer reaccionar al otro (al que no ha sentido todavía esa horrible sensación de extrañeza) para que comience a seducir a su Pareja, ya que el desamor también se manifiesta ante una falta de “ser seducido por el otro“.

Quizás tardemos un tiempo antes de ser conscientes del desamor, por eso invitamos a las Parejas a hacerse un “chequeo de amor” con frecuencia, con todas las características que un amor de Pareja conlleva, y sobre todo las relacionadas con el deseo sexual por el otro, el deseo por el contenido de sus mensajes cuando se comunican, el interés por su bienestar, la tendencia al cuidado del otro y el respeto por sus gustos y costumbres.


Cuando alguno de estas premisas falla, es entonces cuando hay que sentarse a dialogar y a puntualizar si todavía se puede una forma de “sanar” la relación y volver a abrir las puertas al amor.

Cuando fallan las ganas de compartir, de experimentar, de hacer cosas juntos, de construir, de acercarse en la unión, de “hacer piña” juntos, de hacer el amor, de hablar sobre las cosas de dos, de hacer proyectos juntos, de divertirse y reír, de emprender y ayudar al otro, de cuidarle y protegerle, es cuando llega el desamor.


Son momentos tristes de mucho dolor, siempre se sufre y siempre se han de elaborar sentimientos de pérdida de duelo interior, que puede perfectamente elaborarse si no atravesamos los límites que dicta nuestro corazón.

Pensando con el corazón a veces es cuando mejor acertamos a la hora de evaluar nuestros sentimientos en vez de calibrar lo que es mejor o peor.

Peor será siempre llevarle la contraria a nuestros sentimientos tratando de compensarlos con razonamientos.

Esto no funciona en el amor, ni tampoco en el desamor, cuando lo que tratamos de hacer es lo mejor para los dos.

Tomarse un tiempo de separación para reflexionar, y para ver si se echa de menos al otro en las cuestiones relacionadas con el amor: deseo de compartir, deseo de su compañía, deseo de sus caricias y de su cuerpo, deseo de cuidarle y protegerle, y deseo de saber qué piensa y siente y qué hace o deja de hacer, es lo que aconsejamos ante la sospecha de la llegada de tales sentimientos de extrañeza por la presencia del otro.


Antes de tomar resoluciones drásticas, es mejor reflexionar para darnos tiempo antes de resolver mediante una separación. Pero ante el verdadero desamor es siempre aconsejable una separación con el fin de evitar el deterioro, la agonía y los sufrimientos que podemos evitar.


El amor es como un banco con tres patas.

Una de estas es el deseo sexual.

Otra es la comunicación y el contacto íntimo.

Y la otra: la confianza (y la seguridad que ésta sustenta).

Cuando alguna de sus patas se rompe, el banco se cae: se vive el desamor en la pareja.

Si el estrés cotidiano o la pesada monotonía afecta, a la pasión sexual, o a la comunicación íntima, o, si se pierde la confianza y seguridad por la pareja, estaremos frente a esta pérdida de interés y de disfrute con la pareja.


Si bien tenemos la firme convicción de que el desamor es tan pasajero como lo es el propio sentimiento pleno de amor, cuando su bases están muy deterioradas, tenemos evitar que la caída del banco nos rompa un pie.


El desamor puede ser un motivo de separación para evitar daños mayores.

La cuestión es no perder la autovaloración personal nunca, porque el desamor es algo normal y hay que simplemente aceptarlo como algo que ocurrió, y aunque parece fácil decirlo, todos sabemos lo difícil que es elaborarlo con sabiduría.

La experiencia, el conocimiento y el paso del tiempo, curan las heridas incluso las más profundas que puedan surgir.

Y más profundas serán cuanto más tiempo nos tomemos para actuar rápidamente ante la más mínima señal.

Las claves son la rapidez para reaccionar y la sensación de estar controlando y aprendiendo sobre lo que nos dicta nuestro corazón.

¿Qué sientes en tu vida y en la relación que tienes?

¿Qué esperas?

ACTUA YA

LA DIMENSÓN DEL VERDADERO AMOR

Hoy es el día de los enamorados, un día socialmente muy reconocido pero poco conocemos del amor verdadero.

Abrir el corazón para dejar fluir el amor auténtico, que proviene de nuestra esencia espiritual, implica tener una actitud de bondad, de dar bien, de bien dar: desear el bien y bienestar en pensamientos para el bien, palabras para el bien, sentimientos para el bien, acciones para el bien, es decir con “buena voluntad.”

Amar auténticamente es desarrollar deliberadamente la capacidad de dar; es tomar consciencia y responsabilidad sobre este aprendizaje que trasciende el deseo de dar y se convierte en una acción manifestada.

Pero al alimentar la actitud de desear el bien, desear lo bueno, pensar lo bueno, desear bienestar, paz y felicidad, construir bienestar además de desearlo y “a pesar de todo”, requiere de aprender a vivir en una actitud amorosa como forma de vida.

Y esto significa que para lograrlo hay que ir más allá de nuestro egocentrismo y ver más allá de nuestros estados emotivos y pensamientos pasajeros que nos hacen permanecer en el espejismo de que somos el centro del Universo y de que los otros existen para complacer y llenar nuestros vacíos e inseguridades, lo cual solo perpetúa nuestras relaciones codependientes e insanas con personas y objetos, bloqueando nuestra verdadera evolución.


El crecimiento del amor auténtico, implica la acción de decidir “aprender a amar” y a la vez,  reconocerse limitado para lograrlo con tan solo los recursos que se tienen como ser humano, pues tarde o temprano comprenderemos que necesitamos de buscar la conexión con la Fuente del Amor para poder realmente ser canales de ese amor auténtico.


A veces, no es fácil que surja el deseo de que tengan bienestar los que nos han herido, y hay que saber que lograrlo es un proceso que toma su tiempo, incluso a veces largo, pero posible.

Sentimos generalmente, una gran distancia entre nuestra alma y nosotros, nuestro corazón adormecido, pero quizás todo esto sanaría si abriéramos nuestro corazón al perdón; el perdón sobre lo pequeño, sobre lo grande, tanto hacia nosotros mismos como hacia los demás.

Y ¿cómo llenar el corazón de suficiente amor?, ¿cómo conectar, contener, sostener y alimentar ese amor comprensivo, ecuánime, perdonador, alegre y luminoso?

Quizás antes que nada, rompiendo y trascendiendo nuestros paradigmas condicionantes, nuestras ideas o creencias rígidas.

Esas ideas que nos impulsan a creer que no podemos esperar dejar fluir al amor en nosotros hasta que los otros cambien, hasta que nosotros cambiemos, hasta que no hayan problemas, hasta que no hayan errores, hasta que maduremos completamente, hasta que aceptemos todo lo que no entendemos, hasta que logremos desapegarnos de todo impulso por controlar, manipular o poseer todo lo que nos rodea, hasta que recibamos todo lo que queremos, hasta que seamos mucho mejores personas, hasta que todo sea perfecto, hasta que, hasta que…”

La verdad es que hoy, aún con toda nuestra imperfección y la de los otros, y con todo lo que aún no comprendemos, esta es la hora de amar con bondad, con generosidad y en luz, pues así es como creceremos, maduraremos y cambiaremos y los otros también.

Nuestra calidad de vida y la de los otros mejorará como resultado del ejercicio del amor auténtico.

Empecemos hoy con humildad a dar pasos en el ejercicio del amor, pues si no es hoy, ¿cuándo será?


Nuestra sociedad nos invita a amar desde la expectativa del amor romántico que es pasajero, que su objetivo se centra más en “recibir” y que interrumpe el flujo del amor por cualquier frustración que aparece en el camino. Estamos bombardeados por todo para buscar las satisfacciones temporales y superficiales, viendo por lo urgente y dejando en el olvido lo que es importante, lo que es trascendente.


Quizás por eso nuestra sociedad experimenta hoy un vacío que ha hecho crecer como nunca las estadísticas de enfermedades y perturbación, reflejo de la ansiedad y depresión que produce este vacío de Amor. Gran parte de la población mundial está enferma, desamparada, desolada, abandonada, enojada, viviendo en adicción y tristeza por falta de amor.

Vinimos a la Tierra a aprender a amar y generalmente estamos distraídos de nuestro mayor propósito y justificamos nuestra falta de compromiso con un sin fin de quejas y pretextos que bloquean nuestro crecimiento.


El amor auténtico se renueva una y otra vez, no es transitorio, y todos necesitamos experimentar la confianza  profunda que es resultado del amor auténtico, basado en la transparencia y la cooperación a favor del bienestar real de todos.


No obstante de todo lo que podríamos considerar negativo, somos una generación nueva, de seres que, a pesar de la crisis demográfica, ecológica, económica, política, religiosa, educativa, social, familiar y global en que vivimos, vamos creciendo en la visión de sabernos conscientes de nuestra libertad  y de los recursos que tenemos para aprender cualquier cosa que nos propongamos.

Y en este crecimiento de consciencia sobre las posibilidades de nuestro libre albedrío es que se puede generar la transformación de las diferencias que nos separan provocando guerras que alimentan el sufrimiento presente y futuro.


¿Cómo lograrlo?

Es indispensable, que hoy coloquemos entre nuestras metas prioritarias la meta de aprender a amar, aprendiendo a escuchar y a abrir el corazón, a sanar las heridas del pasado que nos impiden amar hoy y fortaleciendo nuestro interior, para facilitar que el amor espiritual se manifieste a través de nosotros en un modo más paciente, responsable, compasivo, bondadoso, generoso, dulce, fuerte, sereno, alegre, sincero y entregado…

Sumerjámonos hacia adentro, respirando en silencio, para llegar a ese espacio interior que nos permite escuchar la voz del corazón y del alma; es en esa experiencia cuando se enciende la luz de la chispa que habita en nosotros, cuando nos conectamos con la Fuente de todo lo que puede iluminar, transformar, sanar, renovar, fortalecer y alegrar nuestra existencia.

Pues para ser un canal de amor, debemos desarrollar serenidad, resistencia, flexibilidad, paciencia y sobretodo humildad.

Y como contenedores del amor, debemos cuidar y alimentar el cuerpo, la mente, el corazón y nuestra alma con buen alimento.

¿Quieres abrir tu corazón al amor?

LA FELICIDAD Y EL DOLOR

Hay una pensamiento totalmente distinto que no entendemos incluso que rechazamos de entender, durante siglo la medicina tradicional a tratado de luchar contra el dolor, hoy día vivimos en la cultura del “no dolor” como si rechazamos por completo aprender del dolor y nunca olvidéis que a más resistencia mayor dolor generamos

No quiero llegar mi pensamiento al extremo y al fanatismo, sin embargo creo que nos centramos demasiado en la felicidad como un estado físico óptimo de no dolor, pero la realidad es otra.


El dolor y el sufrimiento hacen parte de nuestras vidas, nuestros cuerpos se oxidan y se deterioran, terminamos nuestros días como un pensamiento que si en los más robustos llegan a prolongar sus días con todo su vida es pura molestia y dolor.


Gracias a los avances de la ciencia y la tecnología, vivimos en una época en la que parece que no tienen cabida el malestar y el dolor.

Y en parte es así, ya que por suerte no tenemos que enfrentarnos a los grandes desafíos que en otros momentos ha tenido que hacer frente la humanidad.

No obstante, ello nos puede transmitir el mensaje erróneo de que el dolor o el malestar es algo que siempre podemos evitar.

En muchas ocasiones, la negación o evitación del dolor es más dañina que el dolor en sí.

Si miramos a nuestro alrededor, vivimos en un mundo donde el dolor apenas tiene cabida; se nos transmite que el bienestar consiste en disfrutar de forma inmediata, cuando más mejor, sin tener ninguna dificultad ni contratiempo.

La sociedad actual llega a demonizar el sufrimiento como algo anormal.

Cuando el objetivo principal es “sentirse bien siempre” acabamos orientando nuestra vida únicamente hacia la búsqueda del placer y la evitación del dolor.

De este modo, la necesidad permanente de evitar el malestar y la de tener placer inmediato para vivir obligan a la persona a actuar de un modo que, paradójicamente, no le deja vivir.

Los días se reducen a hacer cosas para que desaparezca el malestar, llegándose a abandonar acciones que sí tendrían una función vital importante.

Aunque este patrón de conducta pueda resultar efectivo a corto plazo, en la medida en que consigue reducir o eliminar temporalmente el malestar, puede fácilmente convertirse en crónico, llegando a producir una limitación en la vida personal.

El caso es que este patrón negativo, lejos de solucionar el problema, está impidiendo acciones positivas, tendentes a la realización de la vida.

Imaginemos por ejemplo una persona que ha sufrido mucho en una relación sentimental y que ahora necesita estar completamente segura de que no será dañada para iniciar o mantener una relación personal.

Esta persona puede ver muy mermada su vida social y afectiva ya que la constante evitación del posible malestar acaba impidiendo toda opción de conexión íntima con los demás.

El control que ha llevado a cabo para evitar el malestar, al final acaba formando más parte del problema que de la solución.

Al enfrentarnos con situaciones que nos producen malestar o dolor, podemos distinguir entre dos fuentes diferentes de malestar: el malestar primario y el malestar secundario.

El primario sería aquel derivado directamente de la experiencia desagradable, el cuál es difícil (si no imposible) de evitar.

Por otro lado tendríamos el secundario, que está formado por todas nuestras reacciones habituales ante estas experiencias, como por ejemplo, la tensión, ansiedad, pensamientos negativos, etc.

Este segundo tipo de malestar es el que es verdaderamente dañino y el que identificamos como sufrimiento.

Sin embargo, este malestar secundario sí es evitable, a diferencia del primario.

De este modo, el sufrimiento es un fenómeno secundario, el dolor es primario.

El dolor es simplemente un hecho, el cual no juzgamos de manera emocional.

Simplemente, hay dolor, no es bueno o malo, sólo es.

No le damos valor, es simplemente un hecho.

Es evidente que cualquier persona desea evitar el malestar siempre que le sea posible. Por ello, si nos duele la cabeza tomamos un analgésico, sería absurdo no hacerlo.

El problema viene cuando tratamos de aplicar estos mismos principios a situaciones o condiciones que no son susceptibles de cambio, por ejemplo, una enfermedad crónica, un cambio vital importante, o los pequeños inconvenientes que se derivan del día a día.

En estos casos, debemos responsabilizarnos de nuestras acciones, pero partiendo de la aceptación de la realidad.

Por ejemplo, en el caso de una enfermedad crónica, no proporciona ningún beneficio el lamentarse de la enfermedad y sentirse desgraciado o desdichado por sufrirla (“por qué me sucede esto a mi”).

En este caso se hace imprescindible aceptar la enfermedad y responsabilizarse de llevar a cabo todas las conductas necesarias para nuestro autocuidado, así como todas las adaptaciones necesarias en nuestros hábitos.

Y es que el sufrimiento es el combustible de la sabiduría, y abre el camino hacia la felicidad.


La enfermedad, por ejemplo, puede ayudarnos a llegar a un entendimiento del significado de la vida, desarrollar una más profunda apreciación del valor y dignidad de la vida y, finalmente, gozar de una más satisfactoria existencia.


La salud no es simplemente la ausencia de enfermedad.

La verdadera salud es la voluntad de sobreponerse a cualquier adversidad y utilizar aun la peor de las circunstancias como trampolín para nuevo crecimiento y desarrollo.

Puesto de manera muy sencilla: la esencia de la salud es la constante renovación de la vida.

¿Es la salud un estado en que el cuerpo es simplemente libre de la enfermedad?

La buena salud es hacer acopio de una firme actitud para combatir enérgicamente cualquier amenaza maliciosa a nuestro bienestar.

Es, en esta inquebrantable resolución de luchar, desafiar, crea y avanzar incesantemente en la que encontramos el fundamento de una vida humana verdaderamente saludable.

Reflexionar sobre la propia vida, la salud, mental, espiritual, física, a eso nos lleva la enfermedad.

A entender mejor nuestro entorno, nuestras relaciones y lo que significa cada paso en nuestra vida.


Cuando leo: hacer frente a cualquier amenaza a nuestro bienestar”, no puedo menos que revisar mi propia actitud en este sentido y pensar si la “amenaza” puede provenir de una actitud o relación con el entorno que esté amenazando mi estabilidad emocional, mi relación con el propio medio ambiente, mi salud espiritual.


Porque la enfermedad más grave, es la del alma, es el sentimiento turbio que puede lacerar las fibras más finas de nuestro corazón y poner en riesgo toda una vida de esfuerzo en el camino espiritual, de aprendizaje, de lucha con el ego inferior.

Reconocer este punto y meditar sobre ello es de vital importancia.


Si se quiere mantener la salud física, es preciso mantener una armonía en el ser interior y su relación con el todo que lo rodea, pero también, la salud física es un aviso violento, a veces, de que la salud interior está deteriorada; es una llamada de atención, un aviso, y en este sentido, se debe agradecer para poder tener luz al respecto y atender los asuntos del espíritu, de la psique, que son la médula de nuestro paso por este mundo.


La enfermedad como camino, al entendimiento de la indivisibilidad entre la forma de vida, del pensamiento, y la salud física, la proyección de nuestras emociones y miedos en el plano físico así como también a manejarles mejor.

Pero la fuente de sabiduría mayor, además de la práctica espiritual, ha sido el trato con el dolor más fuerte, el propio y el de seres queridos que han sufrido enfermedad o pérdidas, así como las mías propias; el dolor como fuente de transformación interior.

La gratitud también.

Es la fuente de la mejor salud, la gratitud con la vida, con el entorno, con lo “bueno y malo” que ocurre porque todo es un maestro para la evolución.

La resiliencia es un concepto relativamente nuevo y se define como la capacidad humana para enfrentar, sobreponerse, ser fortalecido o transformar activamente la realidad, habiendo vivido experiencias de adversidad.

Las ciencias de la salud toman este término para describir a las personas que a pesar de nacer y vivir en condiciones adversas son capaces de sobreponerse y desarrollarse en forma adecuada.

Vivimos en una época en donde las quejas, los sufrimientos, los padecimientos, los malestares, los dolores y las maledicencias, son las constantes vividas de particulares, gremios y sociedades.

Y esas constantes, innegables, imborrables se sintetizan bajo el concepto de enfermedad.


La enfermedad es la maldición que abre la puerta para observar, para presenciar el reino de lo otro absoluto y a la postre lo que señala el camino y la morada final. La enfermedad es el barquero sobre el cual echamos nuestros insultos, injurias y peleamos en la paradoja de un temor que alcanza la dimensión de lo absoluto. Barquero que sabemos en lo profundo y serio de nuestras existencias cumplirá su oficio con precisión quirúrgica. Ni antes ni después nos arriba al puerto cuando es: allí́ reside el temor que nos oferta el saber lo inexorable y lo absoluto.


Yo sé que llegara ese momento y estoy esperando este barquero que arrebatara la vida de mi Mamá que con 91 año su vida es un constante sufrir, cada día que pasa agradece a Dios por sus favores y sus misericordias pero dentro de ella pelea cada día porque quiere irse a la morada Eterna para descansar de sus males.

Mientras tanto ¿Qué?

En lugar de esperar que ocurra algo extraordinario debemos aprender a disfrutar de los momentos y de las pequeñas cosas que forman parte del día a día

Vivir en armonía con uno mismo, vivir con salud y sabiendo priorizar las cosas importantes, son sin duda tres pilares esenciales sobre los que sustentar nuestro día a día.

Sabemos que la vida a menudo es compleja, que nos trae cosas que escapan a nuestro control.

Pero de nosotros depende saber afrontarlas con fortaleza, reflexionando y buscando siempre ese sendero que nos puede llevar hacia la felicidad.

El enigma de cómo llevar una vida saludable representa una de las más grandes constantes en la historia de la humanidad.

Este asunto, a diferencia de lo que opinan muchos, está lejos de constituir una preocupación exclusivamente moderna.

La felicidad es como una mariposa. Cuándo más la persigues, más huye.

Pero si vuelves la atención a otras cosas, ella viene y suavemente se posa en tu hombro.

La felicidad no es una posada en el camino, sino una forma de caminar por la vida.

SALUD EMOCIONAL

SALUD EMOCIONAL

El mundo de la mente es tan sumamente complejo como apasionante de estudiar y es que no nos damos cuenta que todas nuestras emociones tiene una intima relacion con la SALUD.
Por esa razón hablamos de SALUD EMOCIONAL….

Todo lo que pasa por nuestra cabeza es manifestado a través de nuestro cuerpo, nuestros sentimientos se almacenan y se experimentan en el cuerpo y no en  la mente.

Aunque muchos trastornos corporales influyen en nuestro estado emocional y/o mental.

Por ejemplo, cuando tenemos mucho sueño y padecemos insomnio, nos crea un malestar general, despiste, pérdida de peso y apatía, entre otras cosas.

O cuando tenemos mucha hambre, nos solemos enojar y nos parece que vamos a morder a alguien…..

No es la emoción en sí la que causa el problema, sino la incapacidad para expresarla y liberarla totalmente, y reaccionar a la situación de un modo sano y flexible. Lo que va bien es desahogar totalmente la pena y la aflicción, aceptar la situación y rendirse a algo superior a nosotros” C. Northrup.

La realidad es que al desarollar mi proyeto de salud integral nutricionybuenasalud.com se descubren historias tan increibles y relatos tan sombrosos como inquietantes acerca de la SALUD EMOCIONAL.

Nos enfrentamos a un tremendo vacío emocional que es una terrible necesidad de falta de afecto que suele expresarse en forma de adicción: al sexo, a gastar dinero, a acumular bienes materiales y por supuesto a la MALA ALIMENTACION o ADICCIÓN A LA COMIDA, (hablaremos luego de ello)

Pero permitirme expresarme que en la sociedad en la que vivimos estámos cada vez más desconectados de nosotros mismos.

Predomina el pensamiento sobre la emoción, vivimos súper preocupados por el futuro o lamentándonos por el pasado, nos cuesta disfrutar de lo que tenemos ahora, de nuestro presente.

Y poco a poco, es como si nos convirtiéramos en máquinas que ya no saben lo que quieren ni lo que necesitan para ser felices.

Hasta  llega un momento en el que la apatía, la tristeza y la insatisfacción con la vida se convierten en el pan nuestro de cada día para miles de personas.

Y es que es increible como toda esa SOBRECARGA de emociones terminan afectando nuestra SALUD

Se siente en el ser un agujero negro insoportable que se trata de llenar y compensar comiendo, y sí, se obtiene un alivio momentáneo para luego volver a sentirse hambrientos de afecto, que es la autentica causa del vacío emocional.

El ser humano es un ser para la vinculación.

La necesidad de afecto, es tan importante como el alimento y, como muestran numerosos estudios, su carencia genera retraso y trastornos físicos, déficits intelectuales, alteraciones en el comportamiento social, y hasta enfermedades mentales.

Cuando hablamos pues de SALUD INTEGRAL nos referimos tambien a esa parte que descuidamos de nuestro ser LAS EMOCIONES.

la mayoria de los “DIETISTAS” nos hablán de ALIMENTACIÓN SALUDABLE QUE ESTA BIEN pero descuidan el LADO EMOCIONAL DE LAS PERSONAS que es de una EXTREMA IMPORTANCIA en el proceso de REEDUCACIÓN en el ambito de la SALUD DE LAS PERSONAS.

Las Sanidad convencional nos venden FELICIDAD en forma de PASTILLAS en forma de ANALGESICOS que duermen nuestro DOLOR pero nos quitan las DOLENCIAS DEL ALMA.

Al final terminamos desarollando una BRUTAL ADICCIÓN A LOS FARMACOS sustentando asi el CONSUMISMO DE SALUD A BASE DE PASTILLAS Y SUPLEMENTOS ALIMENTICIOS

Las emociones negativas constituyen un riesgo para la salud.

Permanecer durante un largo periodo de tiempo en un determinado estado emocional NEGATIVO  nos induce a desarrollar hábitos poco saludables.

Y, además, ciertos episodios emocionales agudos pueden iniciar o empeorar algunas enfermedades, como es el caso del asma o de la hipertensión.


La tristeza, la ansiedad, el mal humor, el insomnio, el dolor de cabeza, la gastritis y palpitar acelerado, son síntomas asociados a la enfermedad denominada estrés, considerada un trastorno mental cuando provoca comportamientos sociales desajustados y malestar persistente en el tiempo.

Los factores ESTRESORES o también denominados factores PSICOSOCIALES, son definidos como los elementos internos que afectan la relación de la persona con su grupo y cuya presencia o ausencia puede producir un DAÑO en el equilibrio psicológico del individuo.

Sin duda el estado físico y psicológico del individuo influye en el suceso perturbador, así como también una variedad de condiciones ambientales, tanto positivas como negativas.

Cualquier cambio o circunstancia diferente que se presente ante la vida, que consista en acontecimientos con una connotación especial de amenaza o si el individuo no se está preparado física y psicológicamente para afrontarlos, podría dar lugar fácilmente a factores estresores.

El miedo, la tristeza, la ira son estados emocionales que, cuando son intensos y habituales, afectan negativamente la calidad de vida de las personas.

En consecuencia, las emociones negativas constituyen actualmente uno de los principales factores de riesgo para contraer enfermedades físicas y mentales.

Estos fenómenos psicofisiológicos se han asociado a las enfermedades mentales y físicas como variables influyentes en su inicio, desarrollo y mantenimiento.

Las evidencias respaldan la influencia de las emociones negativas en el desarrollo de comportamientos de riesgo para la salud física por el impacto de la activación psicofisiológica emocional en los sistemas orgánicos, como la inmunidad, los procesos tumorales, etcétera.

Es importante enteder todas estas cosas para desarollar una VIDA SALUDABLE

Armonia Emocional

Este concepto es crucial para nuestras vidas y siempre hablamos y hablaremos de ello y de su impacto beneficioso para nuestra salud.

Armonia en torno a nuestra existencia, a nuestras relaciones….

De ahí radica todo lo demás es la base para una vida solída , estable y duradera pues el desgaste emocional traera deteriori a corto o largo plazo de nuestra salud fisica.


El concepto de paz no es meramente la ausencia de guerra, sino que se opone al concepto de violencia, entendida ésta como aquellas situaciones en los que los seres humanos se desenvuelven en unas condiciones que le impiden llegar a realizar todas sus potencialidades.


La paz es un estado interno de los individuos que se manifiesta en nuestra relaciones ante los demas y por lo demas, la paz genera creer en los proyectos del prójimo en respetar sus individualidades, sus particularidades que lo hacen unico.

Al comprender estos principios y practicarlos entenderemos que es tan facil vivir en armonia.

La paz no se recibe, es producto de lo que damos a los demas se necesitan dos para estar en conflicto por lo tanto yo recibo estar en paz con el otro.

La paz de un niño es ejemplo de un mundo lleno del perdon y un nuevo comienzo en una relacion, tu le dañas y el no sabe de ofensa y te sigue tratando igual, sin reparar en lo que paso, sin tan solo los grandes aprendimos de ellos.

La paz la alcanzaremos cuando cada uno nos dispongamos a perdonar al otro, lo mas hermoso que le podemos ofrecer a nuestro enemigo es el perdon.

Si en verdad anhelamos la paz no la busquemos fuera, ella se encuentra en nuestro interior, el conquistar la paz es tarea de todos pero se logra si sumamos todos nuestra propia paz.

Nosotros tenemos nuestras propias realidades, nuestras violencias son de hombres más cultos o más preparados intelectualmente, pero que han hecho abuso de poder.

Esta VIOLENCIA, instalada aún en el ESPIRITU como defensa y motor de su accionar, debería desaparecer porque el hombre consciente promueve su propia evolución por sistemas más pacíficos y responsables que son:

Comprensión-Tolerancia-Respeto.

Amando con paciencia, luchando con la verdad, trabajando con dignidad, encontrará el ser sus propios derechos, los derechos del espíritu a desarrollar su existencia en procura de su evolución espiritual para que la violencia deje así su fuerza destructiva y se convierta en la fuerza imponderable del amor y la verdad.


A la paz se llega por el camino del amor.
Esto no lo pueden comprender los espíritus violentos que buscan llegar por las vías de la fuerza.

Ama a tu prójimo y desearás para él, el bienestar del hogar.

Ama a tu hermano y desearás para él, que comprenda que la vida es una larga cadena de hechos que promueven su evolución.

Ama a la nación y desearás que la gobiernen hombres que tengan estos sentimientos, pero si ello no ocurre, no será la violencia la que imponga la razón, ni la comprensión ni la tolerancia que es el amor.

La violencia no es el camino, sólo genera más violencia.

Pacificar el carácter es un camino; desarrollar la solidaridad, otro camino; brindarse generosamente sin especulaciones, otro camino.

Todas son sendas que llevan a un mismo destino: la vida feliz del ser humano.

En este desarrollarse, la vida se perfecciona y toma matices más armónicos y la estabilidad emocional se manifiesta porque no estarán las fuerzas descontroladas de la personalidad sino lo que el hombre desee ser, un individuo más pacífico, dueño de su propia vida, con amor y paz.

Por ello, si queréis la paz, os invito a amar, porque en el desarrollo de este sentimiento se encuentran todas las fuerzas para lograr eso tan anhelado: la paz.

Este es el concepto de ARMONIA………


Ahora bien una de las DISFUNCCIONES EMOCIONALES se encuentra en el aumento de la ANSIEDAD lo que da lugar al HAMBRE EMOCIONAL o llenar nuestro VACIO CON ALIMENTOS por regla general NO MUY SALUDABLES

¿Alguna vez no te has encontrado a ti mismo de pie delante de la nevera en busca de algo para comer cuando ni siquiera tenias hambre?

¿Hay momentos en los que has picoteado a pesar de saber que no era la hora de comer y luchaste para no comer porqué sabías que te embriagaría la culpa?

¿Qué hizo que comieras a pesar de saber que no debías hacerlo ya que ni siquiera tenias hambre?

Si te preguntas el por qué a ti mismo, de un modo objetivo, lo más probable es que tu respuesta sea :¡Fue un impulso!

Esto significa que esa comida, el hecho de comer en este caso fue una respuesta a una emoción.

En muchos casos esa emoción puede ser desagradable como la tristeza o la soledad.

Aunque muchas personas comen de un modo emocional para crear una emoción placentera o para mejorar un estado emocional.

A algunas personas les pasa que al principio no saben exactamente qué es lo que les pasa.

Comen de un modo compulsivo, sin darse cuenta, hasta que llega un momento en que la comida se apodera de ellos.


  • Si están alegres, comen;
  • si están tristes, comen;
  • si están aburridos, comen.

Todo es comer y comer, y comer por comer. 

Al final la comida puede con ellos, destrozando su salud, su cuerpo, y ya no tienen ilusión por nada.

En ocasiones, esta impulsividad por comer puede confundirse con la bulimia, pero no es lo mismo.

Esta última es un trastorno de la conducta alimenticia que consiste en darse atracones frecuentes pero recurriendo al mismo tiempo a métodos compensatorios para prevenir el aumento de peso, como producirse vómitos, los laxantes, ayunos, diuréticos o el exceso de ejercicio físico.

Pero en el caso de los comedores compulsivos estos no recurren a métodos de este tipo, pero sucede que, suelen sentirse culpables por sus actos.


“Si fueras capaz de observar los cambios fisiológicos que tienen lugar dentro de tu cuerpo cuando estás poseído por la rabia, el resentimiento, la ira, la ansiedad, el odio, el descontento, la envidia, los celos… cómo afectan de un modo adverso al funcionamiento del corazón, el aparato digestivo, el sistema inmunitario e incontables funciones corporales, quedaría perfectamente claro que estos estados son verdaderamente patológicos, son formas de sufrimiento y no placer.” Edckhart Tolle

Para que se pueda englobar a una persona como comedora compulsiva se tiene que encontrar varias situaciones tales como:

  • Episodios frecuentes de atracones de comida.
  • Comer muy rápido.
  • No poder controlar la cantidad de lo que se come.
  • Comer aunque uno sienta que el estómago está lleno.
  • Comer solo.
  • Comer sin hambre.
  • Sentirse culpable y triste después del atracón.

Para poder entender lo que el alimento simboliza inconscientemente en cada persona, es muy importante revisar como el alimento va ligado al afecto.

El primer vínculo de amor se da con la madre, y esto sucede a través del alimento.

El bebé llora y su madre acude a él para alimentarlo.. pero llega un punto en que el bebé no llora por hambre, sino por el placer que siente porqué su madre atiende su demanda, lo coge en brazos, lo amamanta, … le da afecto.

Otro ejemplo de cómo el alimento simboliza el afecto se da cuando vas a visitar a tu madre, abuela… y lo primero que te preguntan es : ¿ya has comido?

Es su manera de demostrar afecto.

O también cuando vas a visitar a un amigo, por ejemplo que ha estado enfermo, ¿quienes de vosotros no ha llevado una caja de bombones a un enfermo?

Otra manera de demostrar afecto con la comida.

Pero no quiero desviarme, o al menos no mucho, del tema y perdonadme si lo hago, pero es que es un tema con muchos matices, y amplio de tratar.


Causas y consecuencias de comer impulsivamente.

Pero, ¿por qué se llega a comer de un modo compulsivo?

Como dije antes por un intento de llenar un vacío emocional, como una manera de disminuir la ansiedad o la depresión o la tristeza… Es decir, como mecanismo de compensación.

También sucede que el comer de un modo compulsivo llega a ser un intento inconsciente de controlar una situación que la persona percibe como incontrolable, fuera de su alcance.

En otros casos es un acto inconsciente que habla por sí solo.

Y es que al reprimir emociones, todo lo que no se habla, sale de todas formas: a través de lo que sentimos, pensamos, hacemos y de nuestro cuerpo.

Y hay quienes al no hablar lo que sienten, se lo “tragan” de un modo literal.

Desde la psicología se cree que es una fijación en la etapa oral del desarrollo psicosexual (etapa de los 0 a los 2 años), debido a un trauma sufrido por frustración de la demanda de alimento o su opuesto, un exceso de gratificación.

Otra de las causas de comer de un modo compulsivo son los malos hábitos como comer frente la televisión, comer en exceso y sin apetito en el cine, etc.

Estos hábitos no permiten que exista consciencia de cuales son las cantidades de alimento que consumes realmente.

Tenemos que ser conscientes de que hay un ciclo en toda adicción:

  • La persona que siente ansiedad, depresión, que siente la necesidad de comer para calmar esa ansiedad, tiene ese periodo impulsivo, el “atracón”.
  • Aunque siente alivio, le dura poco tiempo.
  • Aparece un sentimiento de culpabilidad.
  • Vuelve a comer de un modo compulsivo en un intento de calmar ese sentimiento de culpa.
  • Y el ciclo vuelve a empezar…
¿Qué consecuencias nos trae el comer de un modo compulsivo?
  • Problemas de vesícula biliar.
  • Problemas gastrointestinales.
  • Hipertensión arterial.
  • Hipercolesterol.
  • Diabetes.
  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Depresión.
  • Intentos desesperados por bajar de peso que representan grandes riesgos para la salud física y emocional.

Recomendaciones.

Aceptar tu problemas con la manera en que comes es el primer paso. Eso te permitirá hacer algo para cambiar la situación.

Algo fundamental es que aceptes como eres. Ámate sin importar tu talla, pero por ese amor a ti mismo/a, cuídate física y emocionalmente.

Encuentra cuáles son los vacíos reales para que trabajes en ellos y no los cubras con esa adicción a la comida.

Trabaja para llenarlos con amor propio NUTRE TU AUTOESTIMA.

Busca ayuda en nutricioybuenasalud ofrecemos esta ayuda….
Este trastorno de alimentación requiere un tratamiento integral, la terapia es parte clave en este proceso de aceptación, motivación y cambio.
La terapia te permitirá cambiar patrones destructivos en tu manera de ser, sentirte, actuar, alimentarte…
Estar equilibrado psicológicamente produce espontáneamente un descenso de peso , porque la persona no necesita atiborrarse de comida para sentirse bien.
Tenemos que ir a la raíz que está en nuestro interior, tenemos que abrirnos y empezar a responsabilizarnos de nosotros mismos haciendo frente a nuestros miedos, obsesiones, depresiones… y dejar de luchar con nuestra mente.
Debemos abrir los ojos y liberarnos de toda la porquería mental.

El mejor aliado para superarlo todo eres TÚ.

DEPENDENCIA EMOCIONAL

DEPENDENCIA EMOCIONAL


“Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en las espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta” (John Lennon).


Las personas que padecen dependencia emocional se caracterizan por una necesidad excesiva de afecto y miedo a la soledad, siendo estos rasgos principalmente los que les impiden tener una relación de pareja sana, positiva y duradera.

Esa necesidad de amor es lo que hace que la persona dependiente siempre tenga una pareja y, cuando esa relación termina, tratan de establecer una nueva relación lo más pronto posible.

El miedo a la soledad lo tienen porque son muy susceptibles al aislamiento, a no tener a nadie, a sentirse abandonadas, debido todo ello a una gran falta de autoestima. No obstante, a pesar de que pueda parecer paradójico, son personas que en otros ámbitos de su vida sí son independientes y autosuficientes.

Precisamente por ese vacío y ese sentirse abandonadas, están acostumbradas a hacer muchas cosas por ellas mismas, lo que les lleva a desenvolverse perfectamente en otras áreas de su vida.

Este trastorno hace que la persona dependiente convierta a su pareja en el centro de su existencia.


Antepone siempre los deseos y necesidades del otro a los suyos propios, lo convierte absolutamente en todo su mundo.


Por esa misma razón, se pasan el tiempo obsesionadas con la idea de que su pareja pueda dejarlas, convirtiendo así su relación en algo totalmente desequilibrado, donde se viven actitudes de sumisión en las que minimizan sus virtudes y exageran sus defectos, a la vez que idealizan y sobrevaloran los de la pareja.

Además contribuyen, con este tipo de comportamientos, a que la otra persona se sienta agobiada por la excesiva necesidad de control y los celos enfermizos, pues llegan a aislarse por completo incluso de la familia y las amistades para lograr estar juntos todo el tiempo posible y así, a su manera, tratar de evitar ser abandonadas.

Muestran una fuerte resistencia a perder lo que ellas consideran su fuente de seguridad, de afecto y de compañía, llegando al autoengaño, a las negaciones y a otras distorsiones cognitivas para evitar su peor pesadilla, el abandono. A pesar de que en muchos casos no disfrutan de la relación que están teniendo.


Existen relaciones interpersonales con un alto grado de dependencia, que terminan derivando una situación asfixiante, con privación de libertad, de individualidad,…


Cada ser humano es único e irrepetible. A pesar de que el ser humano sea un “animal social”, cada persona es individual, así, el secreto del éxito reside en estar bien con uno mismo y poder compartir ese bienestar ya sea con amigos, familia o con tu pareja.

Es necesario cultivar nuestra propia autonomía e independencia.

Cuanto más cultivemos nuestra esencia, mayor será la que compartamos con los demás.

A pesar de los beneficios que supone aceptar esta máxima en la vida, hay situaciones en las que se produce justo lo contrario: madres con un apego tan grande a sus hijos que sufren y se asustan ante la idea que de estos crezcan, parejas con alto grado de dependencia, personas dependientes del trabajo o con adicciones,… ¿Qué es lo que ocurre exactamente?

Las personas que desarrollan un apego o conducta dependiente tratan de cubrir, volcándose en otra persona, actividad o sustancia, carencias que hay dentro de sí mismas.

Pero esta no es la solución y, tarde o temprano, aparecen problemas de baja autoestima, cambios emocionales, baja tolerancia a la frustración, miedos,…

Estas personas se centran mucho en los demás, dejan su vida de lado, por ello no viven de verdad su propio proyecto personal, su existencia

Generalmente estas personas suelen tener un nivel de autoestima bastante bajo.

Adoptan el rol de víctima en sus relaciones interpersonales, como si necesitaran ser “salvadas” por alguien externo.


La dependencia emocional es una necesidad afectiva extrema y continua, que obliga a las personas que la padecen a satisfacerla en el ámbito de las relaciones de pareja; en consecuencia, gran parte de la vida de estas personas gira en torno al amor.


La realidad es que la dependencia emocional está después de esa delgada linea entre el amor y llegar al punto de no lograr hacer nada si nuestra pareja no está junto.

Sin duda no es algo que anhelemos y mucho menos que busquemos, ya que la dependencia emocional, en su mayoría, es una actitud que no vemos llegar nunca, silenciosa y se confunde muy fácil con un amor intenso.


No valorarte, vivir por y para la otra persona, no buscar tu espacio personal, que tu felicidad resida en satisfacer las necesidades de la otra parte de la relación… 


Éstas son  solo algunas de las características que podemos encontrar cuando hablamos de dependencia en pareja.

Pero, ¿esto es amor o dependencia emocional?

Y es que, a veces estos estados son muy similares a los que el propio amor romántico nos vende como únicos posibles en una relación de pareja.

Se confunde de este modo el amor con situaciones como la necesidad, la angustia, el dolor o el sufrimiento.

Cuando estamos dentro de una relación no es sencillo ser personas objetivas para discernir si lo que estamos viviendo es en realidad amor o una dependencia brutal de la otra persona.

Son sentimientos y estados casi gaseosos que se confunden entre los estereotipos y la manera en la que entendamos nosotros y nosotras el amor (o creemos entender).

¿Qué es la dependencia emocional?

En una relación de pareja, hablamos de dependencia emocional cuando todo en tu vida es la otra personal.

De este modo, dejas que sea el otro o la otra la que decida sobre tu estado de ánimo de manera continuada.

No eres realmente dueño/a de tu vida, sino que más bien te dejas arrastrar como si un hilo invisible te atara a lo que la otra persona hace, siente o dice de ti.

Tienes una necesidad extrema de recibir amor y afecto, y esa gran necesidad hace que engrandezcas cualquier mínimo detalle que puedan tener contigo.

Yo siempre lo comparo con tener sed.

Cuando tienes mucha mucha sed un vaso de agua puede ser maravillosamente reconfortante.

Y en una relación de dependencia tú tienes mucha sed de amor y afecto, y cualquier pequeña gota en el desierto te parece tan grande que aguantas hasta que llega la siguiente.

Y así estás, gota a gota, en tu particular oasis.


Podemos estar ante una relación de dependencia emocional cuando:

– No soportas estar solo o sola y solo quieres estar con tu pareja.

– No estableces claramente tus límites y tienes el “no” dentro de tus palabras prohibidas.

– Antepones la relación a cualquier otro ámbito en tu vida (familia, trabajo, amigos/as).

– Tienes una gran dependencia de la comunicación con tu pareja por cualquier vía, sobre todo con las nuevas tecnologías.

– Tienes una autoestima baja y no te valoras más allá de tu papel en la relación de pareja.


Las personas que se encuentran en una relación de dependencia normalmente tienen muchos miedos y sensación de inferioridad.

Representan muchas necesidades que tienen que ser cubiertas por terceras personas, y viven en una continua lucha de emociones.

Tienen un miedo terrible a la soledad, y les vale cualquier persona al lado para apartarse de ella.


El amor verdadero, y ¿el amor falso?

Existe un grave problema al tener en nuestro imaginario el amor verdadero como aquel que nos hace olvidarnos de nosotras mismas como personas y vivir solo para el/la otra.


Y es que ¿qué es el amor verdadero? ¿es el mismo para todo el mundo? ¿hay un instrumento que mida cuanto de verdadero es un amor con respecto a otro? y sobre todo, ¿hay amores no verdaderos?


Los amores que no son verdaderos sencillamente no son amor.

El amor siempre es amor, no puede ser otra cosa.

¿Acaso existe la no lluvia, o la no nube, o la no vida?

Decididamente no; lo que existe es el sol, el cielo y la muerte.

Lo que si que existe es la dependencia y esta nada tiene que ver com el Amor.

Cómo salir de una relación de dependencia

No es tarea sencilla salir de una relación de dependencia emocional.

Sobre todo porque cuando estás inmerso/a en ella no eres consciente de todo lo que está sucediendo.

No tienes casi perspectiva para poder darte cuenta de que no estás construyendo una relación sana para ti en tu vida.

Normalmente son las personas de tu alrededor las que pueden comenzar a darte alguna señal de que esto no va bien.

Es importante escuchar y ver lo que hace nuestro entorno, aquellas personas que nos quieren bien.

Puede ser que al inicio lo niegues o no puedas verlo con claridad, esto es muy común.

También es altamente importante que te mires cada día por dentro y por fuera.

Que tengas unos minutos para salir de la vorágine de tu mente y mires tu vida desde lejos.

Hay muchas alertas que van a saltar cuando estás en una relación de dependencia, y tú eres la persona más indicada para identificarlas.


El primer paso es aceptarlo y comenzar a cambiar tus actitudes y tus actos para cambiar la situación.


Es importante ayudar y acompañar a personas que identifican estas características en sus relaciones pero no se ven con fuerzas o no saben cómo salir de ellas.

A veces es importante contar con la ayuda de una persona externa que te ofrece esa compañía y te enseña las herramientas necesarias para tomar otro camino que te aleje de este tipo de vínculo tóxico.

La sana costumbre de cuidar el amor

Y es que cuando estamos bien y nos sentimos equilibrados/as con nosotros mismos es la mejor situación para poder embarcarnos en esa aventura de vivir la vida acompañados/as.

Solo así podremos comenzar una relación de tú a tú, con una igualdad de valor y sintiendo que somos nosotros y nosotras las que llevamos el timón de eso que estamos creando.

Lógicamente la fase del enamoramiento (esto de lo que tanto me gusta hablar) ataca a todos por igual.

Y cuanto más te quieres alejar de él más viene a verte (ya te contaré porqué).

Pero si tú estás bien contigo mismo y ocupas el centro de tu vida será mucho más sencillo vivir el amor desde el respeto y huyendo de dependencias.

Por esto, es importante que cuando identifiques una relación así, con dependencias emocionales, salgas de ella y luego te dediques un tiempo para ti.

Para cuidarte.

Para sentirte y respetarte.

Porque solo así conseguirás que la siguiente vez que decidas conscientemente que alguien te acompañe en tu vida, sea cien por cien en igualdad.


¿Y qué puedo hacer si desarrollo este tipo de conducta?

Conviene recordar que para estar bien con los demás, primero es necesario estar bien con uno mismo.


1-    Potencia tu autonomía. Oblígate, al menos una vez por semana, a hacer cosas en solitario: ir de compras, dar un paseo,… Ten en cuenta que, cuanto más desarrolles tu autonomía, mejor te sentirás contigo mismo y, por ende, con los demás. Con respecto a tu relación de pareja, no caigas en falsos mitos como la idea de ser almas gemelas, de que dos personas que se quieren son una sola,… Todo esto es muy dañino para un sentido del amor real, ya que, aunque tengas pareja, puede que tengáis diferentes puntos de vista sobre un mismo tema, que hagáis cosas por separado, tengáis círculos de amistades distintos,… Y todo esto, lejos de perjudicar, beneficia a la relación.


2-    No confundas amor con posesión. Las personas no nos pertenecen. Deja a los demás que sean libres, esta es la única garantía que tienes de saber que, si comparte tiempo contigo, es porque quiere. Además, no existe la certeza de que las cosas no vayan a cambiar, por ello céntrate en el presente y deja de preocuparte por el futuro y de hacerte preguntas que, ahora, no tienen respuesta.


3-    Motívate. Plantéate objetivos ambiciosos pero alcanzables ya sea en el terreno laboral, personal, de ocio,…


4-    Cuida tu círculo de amistades. No dejes de lado tu propio espacio, cultiva tu intimidad, haz planes con tus amigos,… Cuanto más cuides todo esto, mejor te sentirás contigo mismo. En cuanto a tu relación de pareja, no reduzcas todo tu universo a esa persona, no caigas en ese error, no te aferres a ella porque, si la relación se termina, te encontrarás en el más grande de los abismos…


5-    Toma tus propias decisiones. No esperes la aprobación de los demás antes de dar el paso que sea, confía en tu propio criterio. Empieza por decisiones sencillas y ya irás aumentando la dificultad de las mismas.  No conviertas tus opciones personales en algo colectivo. Escucha los consejos que puedan darte las personas cercanas, pero decide tú.


6-    Vence tus miedos. No te limites. No digas “no” antes de empezar. Esfuérzate en cada cosa que hagas y da lo mejor de ti.


7-    Apasiónate por tu vida. Se consciente de todo lo bueno que tienes a tu alrededor y agradécelo. Disfruta de cada una de las cosas que hagas, de las personas que te rodean y procura mantener tu corazón abierto para tratar de aprender de todo lo que te rodea.


8-    Ayuda profesional. Si existen en ti muchas barreras internas, acude a un profesional adecuado. No esperes a que el problema se haga mayor. A veces, tan solo necesitamos a esa persona que nos guie hasta que, por nosotros mismos, podamos emprender el vuelo.


La persona que seas en un futuro dependerá de lo que hagas hoy mismo. Así que, si te emociona pensarlo, imagínate hacerlo….